Ciudad

Fonbec Rosario fortalece su acompañamiento en la formación «académica y emocional» de niños vulnerables


CLG dialogó con Inés Risso, referente de la institución, quien dio detalles del proyecto y realizó un balance del año 2025

Por Sofía Dalonse – CLG

El 2025 fue un año muy activo para Fonbec (Fondo de Becas para Estudiantes) Rosario. La fundación funciona desde 1999 y hace 14 años tiene una filial en la ciudad con el propósito de ayudar a chicos que se encuentran en situación de vulnerabilidad a terminar sus estudios.

«En Fonbec todos los años son muy desafiantes porque siempre nos planteamos la idea de crecer, ayudar a más chicos y fortalecernos como institución. Queremos llegar a más niños, darles la oportunidad y la posibilidad de estudiar, acompañándolos académicamente, emocionalmente y brindándoles una beca. Al mismo tiempo, pensamos en fortalecernos como equipo, ya que es una organización que tiene visibilidad en Rosario y cuenta con diversas filiales a nivel nacional lo cual genera más responsabilidad y requiere un fortalecimiento en distintas áreas», destacó su referente Inés Risso.

En diálogo con CLG, profundizó sobre la tarea que llevan a cabo y las distintas iniciativas que impulsaron en los 12 meses del 2025. En este sentido, comentó que comenzaron con la campaña de útiles escolares: «Siempre arrancamos el año con la necesidad de acompañar a los chicos, no solamente a los becarios sino también a otros chicos, con la entrega de útiles porque muchos no empiezan la escuela porque no cuentan con lo necesario. Siempre hay personas generosas que nos ayudan en este desafío de poder lograr que todos los chicos comiencen las clases en tiempo y forma. Encontramos aliados, como es el caso de un grupo de mujeres muy generosas que todos los años convoca costureras del país y van armando mochilas personalizadas».

Consideró que febrero es un mes desafiante porque tienen que acompañar los exámenes de los chicos, las materias que han quedado pendiente, el inicio de la facultad o de los estudios terciarios de los que terminaron la secundaria e inician un proceso distinto al que venían haciendo con la secundaria.

Según detalló, en 2025 lograron que 18 chicos de la fundación iniciaran sus estudios secundarios con el propósito del posterior ingreso a los estudios terciarios de la universidad: «Les permite abrir nuevos horizontes, tener nuevas perspectivas; es una herramienta que les va a abrir otros mundos, un puente hacia otros posibilidades para que puedan cumplir sus sueños».

También señaló que la fundación está en crecimiento: «Contamos con nuevos padrinos, personas que han decidido sumarse a Fonbec con su granito de arena, aportando su tiempo y ese aporte económico para las becas de los chicos».

Aunque aseguró que más importante que la beca, es poner el acento en el vínculo, en cómo transcurre ese proceso de cuando el padrino o la madrina conoce a su ahijado o ahijada, y eso también es fuente de otras oportunidades: «Detrás del vínculo, se genera acercamiento, nuevas oportunidades y para nosotros todo eso es muy valioso. Se van dando distintos encuentros para que se conozcan ambas partes».

Por otra parte, remarcó que llevan a cabo distintos eventos solidarios: «Cuando los niños se suman a Fonbec asumen un compromiso también de ser solidarios. Así como son ayudados, la idea es que ellos también puedan participar de acciones solidarias para darse a los demás. Es un requisito, no es obligatorio, pero si nos alienta ver cómo los chicos también tienen ese afán de ayudar a otros».

En este sentido, contó que la actividad estrella es la «empanada solidaria» que llevan a cabo cada 25 de mayo para entregar empanadas a personas en situación de calle: «Nos ponemos en contacto con otras instituciones que trabajan con estas personas y nosotros, con nuestros voluntarios, recogemos donativos de todo lo necesario para hacer empanadas y pastelitos para luego entregar en esta fecha patria».

Entre las actividades destacadas, mencionó la del Dia del Niño: «Festejamos con distintos grupos en distintos barrios para que los chicos tengan esa alegría».

Además, remarcó que otro importante desafío que encararon este año, que ya venían desarrollando desde hace tres años, es el proyecto Infancias Protegidas: «Hemos firmado un convenio con la Municipalidad para acompañar a chicos de la segunda infancia, de seis a 12 años en distintos barrios de la ciudad. Son espacios de contención y acompañamiento a cargo de tutores que seleccionamos y con actividades semanales».

Según destacó, con este proyecto acompañan a más de 300 chicos en 15 puntos de la ciudad en barrios con muchas necesidades, mucha vulnerabilidad: «Es una actividad muy visible, no está dirigida solamente a los becados, sino a chicos de los barrios. Estamos trabajando en las vecinales, capillas católicas, centro evangélicos, clubes deportivos; donde implementamos este espacio de contención con actividades deportivas, lúdicas, trabajando las emociones, la lectoescritura, la escucha activa«.

Y continuó: «La posibilidad de que ellos puedan hablar con su con su tutor, que puedan manifestar sus preocupaciones y nosotros ser puente para ir dando cauce a lo que los chicos nos presentan como problemáticas como dificultades o necesidades».

En la misma línea, señaló que el trabajo con la familia es muy importante porque son ellos los que tienen a su cargo los chicos: «Observamos el orgullo de cada familia ante los logros de sus hijos; esos logros académicos, como las buenas notas, el buen resultado y desempeño. Pero también otros logros, como los deportivos, por ejemplo».

Risso expresó que apuntan a firmar ciudadanos íntegros, no solamente que sean buenos alumnos, sino que también tengan otras destrezas, otras habilidades, que puedan socializar con otros chicos y tengan valores como el espíritu deportivo, la sana competencia, el trabajo en equipo, la solidaridad, el valor del esfuerzo, el compromiso: «Nos cuentan los papás de sus logros culturales, de participación en distintas disciplinas como el baile, la música. Tenemos muchos chicos artistas y eso nos da mucha alegría porque pensamos que todas estas actividades complementan la formación de cada individuo«.

También contó que cuando llega a fin de año pretenden distinguir algún modo el esfuerzo de los niños y por eso llevan a cabo un acto de distinciones de fin de año: «No es un acto de graduación, porque la graduaciones ya las tienen los chicos en su escuela, pero nosotros hacemos un evento especial para los que terminaron en séptimo grado la secundaria y los que se recibieron para de algún modo coronar, validar y dar importancia a las terminalidades».

Risso hizo una mención especial al rol de los padrinos, la generosidad, no sólo por la beca, sino por el tiempo como la receptividad con la que reciben las noticias de los chicos:»Siempre están atentos a sus necesidades; tenemos un grupo de WhatsApp que lo llamamos padrinos en Red y además de comunicar las novedades. son partícipes de diversas necesidades que tienen los chicos».

Por otra parte, destacó el rol de los mediadores, son líderes que colaboran en la búsqueda de estos talentos en los barrios, los chicos que pueden recibir la beca: «Es un trabajo de voluntariado,tan minucioso, cuidadoso y respetuoso», dijo.

Finalmente, se refirió al equipo de otros voluntarios que «están al pie del cañón» para cualquier tarea que se necesita, desde las tutorías con los chicos que ingresan a los estudios superiores, así como tareas de carga de en el sistema de datos, visitas a la familias, organización de eventos, etc.

Al concluir, remarcó que ha sido un muy buen año para fortalecer el trabajo en equipo y reafirmó el objetivo de Fonbec «de acompañar y ser puente en este proceso de los chicos junto con la familia y las instituciones».