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La familia de Matías Bottoni apuesta por una rehabilitación en España y vuelve a activarse la solidaridad rosarina


El nadador rosarino de 17 años sufrió una grave lesión medular en mayo durante el Campeonato Nacional en Buenos Aires

La historia de lucha y esperanza de Matías Bottoni, el nadador rosarino de 17 años que sufrió una grave lesión medular en mayo durante el Campeonato Nacional en Buenos Aires, abrió en las últimas horas un nuevo capítulo. Su familia decidió avanzar con la posibilidad de continuar su rehabilitación en España y, una vez más, la solidaridad de clubes, amigos y vecinos de la región se activó de inmediato para acompañarlo.

Todo comenzó cuando en una publicación sobre su recuperación apareció un comentario: “Conéctate con el instituto Wudman (sic) de Barcelona”. Ese mensaje, aunque con errores, encendió una nueva esperanza. A partir de allí, Valeria y Luciano —los padres de Matías— iniciaron una búsqueda que los llevó a descubrir tres centros especializados en lesiones medulares en España: un hospital de Toledo, el prestigioso Institut Guttmann de Barcelona y una clínica en Valencia.

Un salto de calidad en la rehabilitación

Actualmente Matías realiza 10 horas diarias de rehabilitación en Aprepa, la clínica de San Jerónimo Sud donde logró importantes avances. Sin embargo, los profesionales del centro recomendaron considerar instituciones europeas que cuentan con robótica y tecnologías que aún no existen en la Argentina.

“Es un centro para lesiones medulares incompletas, como la de Matías. Tienen robótica y más tecnología. Nosotros confiamos en las investigaciones científicas y buscamos hacer algo más”, explicó Valeria.

La opción que más fuerza tomó fue el Institut Guttmann, especializado en neurorrehabilitación. La familia ya envió documentación y está a punto de remitir la historia clínica completa para evaluar tratamientos, costos y disponibilidad.

El desafío de instalarse en Europa

Para acceder al sistema público de salud español —necesario en el caso del hospital de Toledo— es indispensable contar con residencia o ciudadanía. Matías y su hermano menor, Juan Ignacio, la tienen por parte de su padre. Luciano viajará a Barcelona para gestionar trámites, iniciar la agrupación familiar y avanzar con los pasos requeridos para asegurar que Valeria y Matías puedan permanecer legalmente en el país durante la rehabilitación.

“Es pesada la decisión de ir a España, pero Matías necesita un cambio de aire que en Rosario no conseguiríamos”, confesó la mamá del nadador.

Mientras tanto, la casa familiar está siendo adaptada para los meses de rehabilitación ambulatoria que Matías deberá realizar cuando reciba el alta de Aprepa.

Una solidaridad que nunca se detuvo

Desde el primer día, la historia del joven nadador generó una conmovedora cadena solidaria. Aquel 10 de mayo, tras su accidente en el Parque Olímpico, familiares y amigos lograron recaudar 60 millones de pesos en menos de 24 horas para afrontar la operación de urgencia en el Hospital Italiano.

Hoy, esa sensibilidad volvió a resurgir: clubes de natación, entrenadores, amistades y cientos de personas inundaron las redes con placas e información para colaborar con el viaje a España.

“La colecta surgió de la gente. Se enteraron y quisieron ayudar. No lo pedimos. Nos sirve un montón”, expresó Valeria, profundamente agradecida.

Una decisión difícil, pero con esperanza

Acompañado por su familia, Matías continúa sus rutinas de rehabilitación mientras espera su silla de ruedas especial y se prepara para rendir materias del colegio secundario. Aún con un largo camino por delante, su entorno mantiene firme la convicción de seguir buscando lo mejor para él.

“No lo pensamos mucho porque queremos que Matías tenga lo mejor. Al menos intentarlo, no quedarnos con que no lo intentamos”, cerró su mamá.

La comunidad rosarina, que desde el primer momento abrazó su causa, vuelve a movilizarse para que ese intento se transforme en una nueva oportunidad.