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Tendencia ‘fitness’: la calistenia vuelve a estar de moda, ¿es suficiente para ganar músculo?


No sorprende que estos movimientos sin complicaciones vuelvan a ponerse de moda en una sociedad con agendas saturadas, señaló Anatolia Vick-Kregel

No encontrarás mancuernas ni máquinas de musculación en el gimnasio que dirige Sean Keogh. En ‘Calisthenics Club Houston’ todo gira en torno a entrenar con el peso corporal.

«Eso es todo lo que hacemos», dijo Keogh, pero eso basta para que sigan llegando nuevos socios, deseosos de aprender movimientos como paradas de manos y dominadas.

Keogh y sus socios no están solos. Hoy en día, creadores de contenido, gimnasios independientes y grandes cadenas por igual están promoviendo la calistenia, una forma de entrenamiento ancestral que usa poco o ningún material y se basa en el peso corporal como resistencia.

No sorprende que estos movimientos sin complicaciones vuelvan a ponerse de moda en una sociedad con agendas saturadas, señaló Anatolia Vick-Kregel, directora del programa de actividad física a lo largo de la vida en la Universidad Rice.

«No siempre tenemos tiempo para ir al gimnasio», dijo. «Esto es lo que puedes hacer en casa o en la oficina«. Otra razón puede ser económica, dijo Michael Stack, fisiólogo del ejercicio y presidente de la ‘Physical Activity Alliance’, una coalición de grupos que promueven la actividad física.

Como no requieren equipamiento, los programas basados en calistenia son asequibles para quienes los practican y rentables para los gimnasios que los ofrecen. Además, durante la pandemia de COVID-19 mucha gente se acostumbró a entrenar con pocos accesorios.

«Esta tendencia venía fraguándose», dijo Stack. «La pandemia la aceleró sin duda» ¿Hasta qué punto es efectiva la calistenia? Numerosos estudios sugieren que la calistenia puede mejorar desde la fuerza muscular hasta el acondicionamiento aeróbico, señaló Vick-Kregel.

«El peso corporal es formidable«, dijo. Pero sus efectos tienen límites, advirtió John Raglin, profesor de kinesiología en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Indiana, en Bloomington.

«Puede ser eficaz», dijo Raglin. «Pero creo que la idea de que puede o debe sustituir incluso el uso de material sencillo es errónea«. A veces, añadió, utilizar material puede hacer que los ejercicios sean más simples o más seguros de ejecutar. Muchas personas, por ejemplo, hacen flexiones con mala técnica.

«Si no eres lo bastante fuerte o tienes problemas articulares o artritis, tumbarte en un banco y usar mancuernas ligeras puede ser en realidad más seguro y más práctico«, dijo. Depende del objetivo

Más allá de la seguridad, quienes buscan aumentar de forma notable su fuerza o su masa muscular probablemente verán resultados más llamativos si utilizan pesas, señaló Raglin.

Hacerlo «pone en juego más musculatura y genera más fuerza de la que podrías producir de otro modo», explicó. Levantar pesas también provoca microdaños en el tejido muscular que pueden ser productivos, ya que los músculos crecen durante el proceso de reparación del cuerpo. Con el tiempo, sin embargo, puede hacer falta mover cargas mayores para seguir viendo avances.

El progreso se estanca a medida que el cuerpo se acostumbra a ejercicios que ya ha hecho. No es imposible ganar músculo con la calistenia, dijo Vick-Kregel, simplemente es más difícil ir aumentando de forma continua la dificultad de los ejercicios para mantener el progreso sin incrementar la carga externa.

«Después de un par de entrenamientos haciendo sentadillas con tu propio peso, tu cuerpo va a necesitar carga externa para hacerse más fuerte o para ganar masa muscular«, coincidió Stack.

En otras palabras, si buscas bíceps abultados quizá necesites algo más que calistenia para lograrlo. Pero si solo quieres moverte y mejorar tu salud, probablemente te baste con tu propio cuerpo.

«El peso corporal es el aparato más simple que puedes usar«, dijo Stack. «Animaría a cualquiera que no hace ejercicio a empezar a entrenar solo con su cuerpo«. Cómo empezar una rutina de calistenia

Primero, evalúa tu forma física y tu movilidad actuales, señaló Vick-Kregel. Con ayuda de un espejo, un compañero de entrenamiento o un entrenador, comprueba si puedes hacer ejercicios como planchas, flexiones y sentadillas con la técnica correcta.

Si no es así, busca variantes, como hacer las flexiones apoyando las rodillas. Una vez te sientas seguro con los fundamentos, intenta hacer calistenia en intervalos de diez a 30 minutos, dos o tres veces por semana, sugirió. Aumenta de forma progresiva la duración y la intensidad de tus entrenamientos a medida que mejores tu forma.

«La progresión gradual es clave«, subrayó Vick-Kregel. Con la experiencia, la calistenia puede practicarse a alta intensidad. Keogh sostiene que estos ejercicios no son solo para principiantes. Hay muchas formas de aumentar con el tiempo la dificultad del trabajo con el peso corporal, lo que los hace muy exigentes y eficaces, dijo.

A los escépticos, Keogh les lanza un mensaje tajante: «Pruébalo«.