Hoy la Provincia cuenta con 509.700 trabajadores y trabajadoras formales, frente a los 522.800 que tenía en septiembre de 2023.
El empleo privado registrado en Santa Fe muestra un retroceso alarmante: en septiembre de 2024 se registraron 13.100 empleos menos que en el mismo mes del año anterior, según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) publicados por la Secretaría de Trabajo de la Nación. La provincia cuenta ahora con 509.700 trabajadores y trabajadoras formales, frente a los 522.800 que tenía en septiembre de 2023.
La caída comenzó a reflejarse a finales de 2023, cuando el empleo privado alcanzó su pico en noviembre con 524.300 puestos de trabajo. Desde entonces, el retroceso acumulado es de 14.600 empleos, afectando principalmente a la construcción y la industria manufacturera, sectores clave en la economía provincial.
A pesar de la caída anual, desde julio de este año el empleo privado muestra cierta estabilidad, con fluctuaciones menores entre los distintos rubros. A nivel nacional, los sectores con mayor crecimiento fueron pesca (+0,6%), comercio y reparaciones (+0,4%) y construcción (+0,3%). En contraste, ramas como transporte y comunicaciones (-0,2%) y servicios comunitarios (-0,1%) registraron leves caídas.
En el detalle provincial, los sectores más golpeados en Santa Fe son la construcción y la industria manufacturera, dos motores de empleo históricamente fuertes que no han logrado recuperarse del impacto de la recesión económica y la competencia con productos importados.
Un dato relevante del informe es el crecimiento sostenido del trabajo independiente, particularmente en la modalidad de monotributistas, que aumentó en 182.300 puestos a nivel nacional en el último año. Este incremento contrasta con la pérdida de 187.700 empleos asalariados (entre públicos y privados) en el mismo período, reflejando un cambio estructural en las modalidades de ocupación.
En términos salariales, la remuneración nominal bruta promedio en septiembre se ubicó en $1.300.000, mientras que la mediana fue de $1.000.000. Estas cifras, sin embargo, quedan deslucidas frente a la inflación, que erosiona el poder adquisitivo de los trabajadores y complica aún más la estabilidad del empleo registrado.
La combinación de pérdida de empleos en sectores clave, crecimiento del trabajo informal e independiente, y salarios estancados en términos reales, dibuja un panorama complejo para la economía de Santa Fe. A medida que se acerca el final del año, se vuelve imprescindible un plan de acción que revitalice los sectores productivos y genere condiciones para una recuperación sostenida del empleo formal en la provincia.
