Efemérides

Efemérides: por qué este 5 de junio es el Día Mundial del Medio Ambiente


El 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente, con la finalidad de sensibilizar a la población mundial acerca de la importancia de cuidar nuestros ecosistemas y fomentar el respeto al medio ambiente.

La fecha de esta efeméride fue proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en el año 1972, coincidiendo con el inicio de la Conferencia de Estocolmo, cuyo tema principal fue precisamente el medio ambiente.

El Día Mundial del Medio Ambiente requiere un esfuerzo global

En el marco de la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente se deben centrar los esfuerzos en motivar a las personas y comunidades, para que se conviertan en agentes activos del desarrollo sostenible y de protección del medio ambiente.

Es por ello que se invita a las personas a mejorar sus hábitos de consumo. A las empresas a desarrollar modelos más ecológicos. A los gobiernos a proteger las zonas salvajes. A los profesores a educar en valores naturales. A los jóvenes a alzar la voz por el futuro del planeta. La protección del medio ambiente requiere del apoyo de todos.

 

¿Qué es la Biodiversidad y por qué es tan importante?

La biodiversidad es un término que hace referencia a la amplia variedad de seres vivos existentes sobre la Tierra. Actualmente hay unas ocho millones de especies en nuestro planeta, viviendo en un ecosistema único. Cada miembro de esta biodiversidad juega un papel fundamental en el equilibrio natural.

La biodiversidad es la base de toda la vida en la Tierra, y sin ella, la salud humana queda comprometida. Agua limpia, aire puro, alimentos nutritivos, todo depende absolutamente de ella.

Las actividades humanas llevan décadas alterando el planeta, causando una pérdida de biodiversidad sin precedentes. El hielo glaciar se derrite, los arrecifes de coral se han reducido a la mitad y se han perdido grandes extensiones de bosque. Estamos al borde de una extinción masiva, lo que ocasionará graves consecuencias para la humanidad, que implica el colapso de los sistemas alimentarios y de salud.

¿Sabías que? Curiosidades sobre el medio ambiente

El planeta en el que habitamos tiene algunos datos curiosos e interesantes que quizás no conocías:

La velocidad de rotación de la Tierra está disminuyendo gradualmente. Se estima que en unos 140 millones de años la duración de un día en la Tierra será de 25 horas.

Las capas externas e internas del núcleo de la Tierra están compuestas principalmente por hierro y níquel, generando un fuerte campo magnético. Este campo evita que fuertes vientos solares causen daños a varias formas de vida en la Tierra.

Científicos afirman que existen más de 1.500 minerales que no se han descubierto todavía en la Tierra.

Si se reciclaran todos los periódicos que se venden diariamente, se evitaría la tala anual de más de 250 millones de árboles en todo el mundo.

La temperatura del núcleo interno de la Tierra oscila entre los 5.400 y 6.000 grados centígrados y es más caliente que la temperatura de la superficie del sol, estimada en 5.500 grados Celsius.

Los países con mayor desarrollo industrial y población, son los que emiten mayor cantidad de gases contaminantes al medio ambiente: Estados Unidos, Rusia, China y La India.

Aproximadamente el 70% de la superficie de la Tierra está cubierta por océanos, que representan el 97% del agua del planeta.

Si las personas dejaran de cargar su celular por un día, se podrían evitar 15 millones de kilogramos de gases invernadero.

La contaminación ambiental ha generado la extinción masiva de muchas especies marinas y terrestres.

¿Cómo celebrar el Día Mundial del Medio Ambiente?

Celebremos el Día Mundial del Medio Ambiente hoy y todos los días. Todos podemos colaborar, tomando conciencia acerca de la conservación del medio ambiente, con las siguientes acciones:

Reciclar y reutilizar los productos que consumimos: papel, plástico y otros materiales.
Utilizar racionalmente el agua potable.
Plantar árboles en nuestra comunidad.
Sustituir el uso de vehículos por una bicicleta o caminar.
Cerrar adecuadamente los grifos y controlar las fugas de agua.
Utilizar pilas y baterías recargables.
Separar los residuos sólidos orgánicos e inorgánicos (basura).
Aprovechar la luz natural para reducir el consumo de energía eléctrica y apagar las luces que no estemos utilizando.
Consumir frutas, vegetales y verduras que no contengan fertilizantes, ni otros productos contaminantes.
Desenchufar los aparatos eléctricos que no se estén utilizando.
Regular el uso el consumo de energía de la calefacción y el aire acondicionado, utilizando el termostato.