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Por la expansión del coronavirus, Israel hará respiradores en una fábrica de misiles


El país ya registra 5.591 contagios y 21 muertes por covid-19

Israel comenzó a utilizar una fábrica de misiles para producir respiradores, ante la expansión de la pandemia de coronavirus y la falta de material médico en el país que ya registra 5.591 contagios y 21 muertes por covid-19, informó una portavoz del Ministerio de Defensa.

El país «debe desarrollar capacidades independientes en todo lo relacionado con la pandemia de la covid-19», según declaró el titular de esta cartera, Naftali Benet, quien aseguró que en Israel, en la actual situación de emergencia, no puede depender del abastecimiento del extranjero.

La producción de respiradores -esenciales para tratar a pacientes graves y que escasean en todo el mundo- empezó ayer en una instalación del grupo estatal Industria Aeroespacial de Israel (IAI) con colaboración de Inovytec, empresa especializada en insumos médicos de emergencia, según informó la agencia de noticias EFE.

En el primer día de trabajo se produjeron 30 unidades, ya entregadas al Ministerio de Salud, que trata de evitar la saturación en los hospitales. Según las autoridades, la tasa de mortalidad -del 0,3%- es relativamente baja en relación a otros países, pero ante la propagación de la enfermedad se necesitarán más respiradores.

Por el momento, Israel dispone de unas 2.000 unidades, alertó Benet, por lo que se hace necesario incrementar la cantidad de este material y otro tipo de elementos sanitarios, tarea en la que también está involucrado el Mossad, servicio de Inteligencia exterior, que busca proveedores en todo el mundo.

Israel firmó un acuerdo con una empresa local para obtener unos 35 millones de mascarillas y cientos de miles de trajes de protección para su personal médico, que se producirán en una fábrica de la ciudad israelí de Sderot, colindante con la Franja de Gaza.

A mediados de marzo, el Ejecutivo ordenó el cierre de bares, restaurantes y lugares de ocio, colegios y limitado los encuentros a una concentración máxima de 10 personas, además de prohibir la entrada de turistas o extranjeros que no tengan una residencia en el país en la que pasar una cuarentena de 14 días a su llegada, como tienen que hacer también los israelíes que regresen al país.

Luego impuso un confinamiento temporal que paró casi por completo la economía del país y dejó a más de 840.000 personas sin empleo el mes de marzo. Para hacer frente a esto, el primer ministro, Benjamin Netanyahu, anunció un plan de rescate de unos 20.500 millones de euros, el 6% del PIB.