Ciudad
Policiales

El gobierno nacional prepara el desembarco de más gendarmes en Rosario


El gobierno nacional prepara un fuerte desembarco de fuerzas federales en Rosario para reforzar los sectores más críticos, en el marco de una espiral de violencia que ya se cobró 28 vidas en lo que va del año. Si bien algunos efectivos comenzaron a llegar ayer, se espera que el grueso de las tropas lo haga en los próximos días.

Según confiaron a La Capital fuentes del Ministerio de Seguridad de la Nación, en la cartera que conduce Patricia Bulrich están ultimando los detalles del operativo, que se dará a conocer esta semana y que, anticiparon, «será impactante».

El anuncio llegó en el marco de una coyuntura por demás de compleja en materia de seguridad en la ciudad, donde las muertes de jóvenes se multiplicaron en los últimos días fundamentalmente como resultado de una puja entre bandas delictivas antagónicas que se disputan el negocio del narcotráfico en distintos barrios.

Mientras tanto, la policía provincial y Gendarmería intensificaron los controles conjuntos en distintos sectores de la ciudad y el Ministerio de Seguridad de la provincia reforzó los operativos en 18 puntos considerados «calientes» en materia de violencia urbana.

De acuerdo a datos oficiales del ministerio que conduce Maximiliano Pullaro, entre el jueves y el viernes de la semana pasada se identificó a más de 2 mil personas y se controló cerca de un millar de vehículos, como así también colectivos y taxis.

Este fin de semana, en tanto, Gendarmería montó operativos en la zona de Oroño al 3900, donde los efectivos subieron a bordo de los colectivos urbanos, controlaron a los pasajeros e inspeccionaron bolsos y mochilas.

Un adelanto del desembarro de más tropas federales en Rosario se vio ayer en la zona del destacamento que la fuerza tiene en San Martín entre Virasoro y Rueda, donde arribó un primer contingente.

Los detalles del operativo que buscará saturar de efectivos y controlar las zonas mas conflictivas, como el sudoeste y el noroeste, se prometió que se darán a conocer esta semana, cuando Bulrich regrese de su gira por los Estados Unidos, donde cerró acuerdos de trabajos conjuntos en materia de lucha contra el narcotráfico con el gobierno de ese país.

Saturación

Mientras tanto, y en una suerte de respuesta a la creciente violencia urbana, el Ministerio de Seguridad de la provincia anunció la semana pasada un operativo de saturación de policías en las zonas más calientes de la ciudad.

En dos días (jueves y viernes pasados), desde la cartera de Seguridad provincial se destacó que se identificaron 2.377 personas, se controlaron 692 motos, 903 autos, 82 taxis y 27 colectivos. Algunos de esos operativos se llevaron adelante en conjunto con las fuerzas federales.

Según pudo saber este diario, esos operativos serán los que se intensificarán con el arribo en los próximos días de más efectivos federales.

Además, se conocieron algunos resultados de los operativos de control que la policía santafesina desarrolló durante enero en la ciudad y que sigue llevando adelante por estos días en puntos neurálgicos.

De acuerdo a la información oficial, durante el primer mes del año, esos operativos permitieron la detención de 26 personas, 14 de las cuales tenían pedido de captura.

Además, las fuerzas provinciales secuestraron durante ese periodo de tiempo 15 armas de fuego y 10 armas blancas, al tiempo que se confiscaron 3 autos y 30 motos.

De acuerdo a los datos que arrojan las investigaciones judiciales, la espiral de violencia que ya cuadruplica en Rosario la cantidad de víctimas por homicidios que hubo en la ciudad de Córdoba (28 contra 7 en lo que va del año) tiene parte de su origen en el enfrentamiento de dos clanes, Caminos y Funes, que se disputan el control territorial de distintos sectores de la ciudad para desarrollar allí actividades delictivas.

Los líderes de ambas bandas antagónicas están muertos o tras las rejas, pero todo indica que las segundas líneas de las organizaciones han tomado el control de la disputa, que se sigue cobrando vidas y ahora derivará en un nuevo desembarco de más fuerzas federales en la ciudad. Un historia tristemente conocida y repetida para los rosarinos.

FUENTE: La Capital