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Alquilar en Rosario, cada vez más difícil para los bolsillos: una jubilación no alcanza para cubrir un monoambiente


De acuerdo con cálculos propios sobre los informes de Ceso, entre diciembre de 2025 y octubre de 2026 los monoambientes acumularon una suba del 21,2%, los departamentos de un dormitorio aumentaron un 23,8% y los de dos dormitorios, apenas un 8,3%

Alquilar un monoambiente en Rosario cuesta $400.000 mensuales, mientras que un departamento de un dormitorio se ubica en $520.000 y uno de dos dormitorios, en $650.000. Así lo indica el informe de octubre del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (Ceso), que muestra una desaceleración de los aumentos interanuales de los precios publicados. En la comparación con la inflación, los alquileres quedaron rezagados en la mayoría de las categorías analizadas.

Frente a octubre de 2025, los monoambientes aumentaron un 33,3%, mientras que las unidades de uno y dos dormitorios registraron subas del 30%. Un año atrás, las medianas de los valores de oferta eran de $300.000, $400.000 y $500.000, respectivamente. En la comparación mensual, en tanto, el único movimiento se observó en los monoambientes, que avanzaron un 5,3% respecto de septiembre. Los departamentos de uno y dos dormitorios mantuvieron sus valores.

La evolución también presenta diferencias según el período que se tome como referencia. De acuerdo con cálculos propios sobre los informes de Ceso, entre diciembre de 2025 y octubre de 2026 los monoambientes acumularon una suba del 21,2%, los departamentos de un dormitorio aumentaron un 23,8% y los de dos dormitorios, apenas un 8,3%. Al cierre del año pasado, los precios de referencia eran de $330.000, $420.000 y $600.000, respectivamente.

Alquileres e inflación: una comparación con resultados dispares

Para evaluar la evolución de los alquileres frente al costo de vida, la comparación debe realizarse con períodos equivalentes. El último Índice de Precios al Consumidor (IPC) nacional disponible es el de septiembre, cuando registró una suba interanual del 33,4% y un incremento acumulado del 23,6% desde diciembre, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El dato correspondiente a octubre se publicará el 12 de noviembre, por lo que todavía no es posible establecer una comparación definitiva entre la inflación de ese mes y los valores de los alquileres.

Al tomar septiembre como referencia, las tres tipologías de departamentos mostraron aumentos interanuales inferiores al IPC. Los monoambientes subieron un 26,7%, los departamentos de un dormitorio, un 33,3%, y los de dos dormitorios, un 18,2%. La diferencia respecto de la inflación fue de 6,7 puntos porcentuales para los monoambientes, apenas 0,1 puntos para las unidades de un dormitorio y 15,2 puntos para los departamentos de dos dormitorios.

En el acumulado hasta septiembre, las diferencias también fueron significativas. Los monoambientes aumentaron un 15,2%, los departamentos de un dormitorio, un 23,8%, y los de dos dormitorios, un 8,3%, frente al 23,6% del IPC. De esta manera, las unidades de un dormitorio prácticamente acompañaron el ritmo de la inflación, mientras que las otras dos categorías quedaron por debajo, especialmente los departamentos de dos dormitorios.

El comportamiento marca un contraste con el balance de 2025 elaborado por Ceso, cuando los aumentos interanuales de las tres tipologías superaron ampliamente al índice general de precios. La desaceleración observada en 2026 sugiere un cambio en la dinámica de los valores publicados, aunque la evolución no es homogénea entre los distintos tipos de vivienda.

El peso del alquiler sobre los ingresos

La moderación de los aumentos no implica que alquilar sea más accesible para los hogares. El informe de octubre advierte sobre el peso que representa el costo de la vivienda en relación con los ingresos disponibles.

Una persona jubilada que percibe $505.749 mensuales debe destinar el 79,1% de ese ingreso al alquiler de un monoambiente, sin contar expensas ni servicios. La situación también es exigente para quienes cobran el salario mínimo: con un ingreso mensual de $391.200, el monto queda por debajo del precio de referencia de esa misma tipología.

A esto se suman las expensas, que, según Ceso, representan en promedio un 17,8% del valor del alquiler. Por lo tanto, el desembolso mensual necesario para acceder a una vivienda supera considerablemente los precios de oferta publicados cuando se incorporan los gastos asociados.

El relevamiento mide medianas de precios de oferta, es decir, los valores que se solicitan por las viviendas disponibles en el mercado. No necesariamente reflejan los montos finalmente acordados entre propietarios e inquilinos ni los ajustes aplicados a los contratos que ya están en curso.

Así, el mercado de alquileres de Rosario muestra una dinámica de aumentos más moderados frente a la inflación, pero con una marcada diferencia entre los precios de las viviendas y la capacidad de pago de una parte de los hogares. La desaceleración de los valores publicados no alcanza, por sí sola, para aliviar el esfuerzo que implica alquilar, especialmente para jubilados y trabajadores con ingresos bajos.