La Policía Federal realizó ocho procedimientos en Rosario, Acebal y otros domicilios en el marco de una investigación que comenzó con una denuncia por fraude al PAMI
La investigación por la presunta venta y el suministro ilegal de fentanilo y morfina en el sur de Santa Fe sumó nuevos procedimientos judiciales. Por orden de la Justicia federal, la Policía Federal Argentina (PFA) allanó tres sanatorios de Rosario, además de una farmacia de Acebal y otros domicilios particulares, e identificó a siete nuevos sospechosos.
Los operativos se realizaron en el marco de una causa que comenzó con una denuncia por presuntas irregularidades y fraude al Pami y que derivó en una investigación sobre el desvío y la utilización de medicamentos de uso hospitalario.
En total, el Ministerio Público Fiscal solicitó ocho allanamientos. Durante los procedimientos se secuestraron medicamentos sin recetas, entre ellos diazepam, ondansetrón y dexametasona, además de una computadora portátil, ocho teléfonos celulares, libros contables, remitos y documentación vinculada con lotes de fármacos.
Los procedimientos concluyeron sin detenciones en Rosario y Acebal. Sin embargo, la identificación de dos hombres y cinco mujeres abrió una nueva línea de investigación para determinar sus posibles responsabilidades.
Qué sanatorios de Rosario fueron allanados
Los agentes de la División Unidad Operativa de Investigaciones Especiales (DUOIE) de la PFA inspeccionaron oficinas de los sanatorios Norte, Laprida y Delta.
Los operativos también incluyeron una farmacia de Acebal y distintos inmuebles particulares. La investigación está a cargo de los fiscales federales Federico Reynares Solari, Daniela Ghiorzi y Rocío Soledad Estrada, con intervención de la sede descentralizada de Venado Tuerto.
Los procedimientos fueron autorizados por el juez federal Aurelio Cuello Murúa y tuvieron como objetivo reunir pruebas sobre el circuito de provisión, circulación y utilización de los medicamentos bajo investigación.
De acuerdo con la información difundida sobre la causa, la mayoría de los nuevos sospechosos serían empleados de centros de salud que ya estaban bajo análisis judicial.
La causa comenzó con una denuncia por fraude al Pami
El expediente se inició a partir de otra investigación de la Oficina de Criminalidad Económica y Delitos Complejos de Rosario, a cargo del fiscal federal Javier Arzubi Calvo.
En esa primera etapa se detectaron presuntas irregularidades en la facturación de prácticas médicas para afiliados del Pami que, según la investigación, no habían recibido esas atenciones durante 2023 y 2024. El perjuicio económico estimado rondaría los 700 millones de pesos.
A partir de las medidas ordenadas por la Justicia, los investigadores avanzaron sobre domicilios vinculados con los sospechosos y encontraron medicamentos de uso intrahospitalario. Entre los elementos secuestrados se contabilizaron 243 ampollas de fentanilo usadas y otras 50 de clorhidrato de morfina.
La pesquisa también permitió detectar una instalación médica no autorizada, donde presuntamente se utilizaban fármacos que habrían sido desviados de los canales legales de distribución y comercialización.
Un médico y un enfermero fueron detenidos en Wheelwright
El caso tomó estado público a principios de junio, cuando un cardiólogo y un enfermero fueron detenidos en Wheelwright, localidad del departamento General López, por presuntos delitos vinculados con el suministro ilegal de estupefacientes y el ejercicio ilegal de la profesión.
Según la investigación, ambos habrían utilizado medicamentos de uso hospitalario fuera de los canales habilitados. También se les atribuye el ejercicio de la medicina de manera particular y habitual en una vivienda que no reunía los requisitos edilicios ni sanitarios correspondientes.
En la primera audiencia judicial se dispuso la prisión preventiva de ambos por 90 días.
Con los nuevos allanamientos en Rosario y Acebal, la causa busca establecer si existieron otras personas involucradas en el circuito investigado y precisar las responsabilidades de cada uno de los sospechosos.
