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Construir una vivienda: cuánto cuesta y por qué planificar puede ahorrar millones


En la construcción tradicional, el costo ronda entre US$ 1.500 y US$ 1.600 más IVA por m², mientras que en construcción en seco se ubica entre US$ 1.335 y US$ 1.400 por m²

Construir una vivienda de 130 m² en la actualidad requiere una inversión de entre $155 millones y $182 millones, sin contar el terreno ni el equipamiento interior, según el sistema constructivo elegido.

El contexto de mayores costos en dólares y consumidores más cautelosos modificó la manera de encarar las obras. Según el arquitecto Horacio Ludigliani, hoy las familias priorizan terminar la vivienda antes que sumar metros cuadrados, por lo que se definen con mayor precisión los ambientes, materiales y terminaciones antes de comenzar.

En la construcción tradicional, el costo ronda entre US$ 1.500 y US$ 1.600 más IVA por m², mientras que en construcción en seco se ubica entre US$ 1.335 y US$ 1.400 por m². Sin embargo, la diferencia de precio entre ambos sistemas se redujo considerablemente debido al aumento de los costos de la construcción en seco.

La principal conclusión de los especialistas es que el mayor ahorro ya no está necesariamente en elegir materiales más económicos, sino en planificar correctamente la obra. Los cambios de proyecto durante la construcción, las terminaciones decididas sobre la marcha y una mala planificación pueden generar importantes sobrecostos. También influyen factores como las características del terreno, las fundaciones, las aberturas y las instalaciones.

En cuanto a las modalidades de contratación, el sistema llave en mano ofrece mayor previsibilidad, aunque puede costar entre un 15% y un 25% más. La administración de obra con un arquitecto puede generar ahorros de entre un 10% y un 15%, pero requiere mayor participación del propietario.

La construcción en seco mantiene como principal ventaja el menor tiempo de ejecución, que puede reducirse entre un 30% y un 40%, además de facilitar futuras ampliaciones. En términos de durabilidad, ambos sistemas pueden superar los 50 años cuando están correctamente ejecutados.

Las viviendas que más se proyectan actualmente tienen entre 100 y 140 m², con espacios integrados, dos o tres dormitorios, galerías y una creciente búsqueda de eficiencia energética y bajo mantenimiento.

En definitiva, el mercado pasó de priorizar la cantidad de metros cuadrados a poner el foco en el costo total, el tiempo de obra, el mantenimiento y la previsibilidad del presupuesto. La planificación previa y un proyecto ejecutivo bien definido aparecen como las principales herramientas para evitar desvíos y construir dentro del presupuesto previsto.