Política y Economía

Más cuentapropismo y menos empleo registrado: la transformación del mercado laboral argentino


Así lo determinó un informe del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas. Entre 2023 y 2026 se incorporaron unas 315 mil personas ocupadas, pero se perdieron alrededor de 485 mil puestos asalariados, mientras que el trabajo por cuenta propia sumó unas 692 mil personas

Un informe del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP), elaborado a partir de los datos del segundo trimestre de 2026, advierte sobre una profunda transformación del mercado laboral argentino. Aunque la tasa de empleo se mantiene relativamente estable, crecen la desocupación, la subocupación y la presión sobre quienes buscan trabajar más horas o conseguir otro empleo.

Según los datos del INDEC, en el segundo trimestre de 2026 la tasa de actividad fue del 48,9%, la de empleo del 45% y la desocupación alcanzó el 7,9%. En comparación con 2023, la actividad aumentó del 47,6% al 48,9%, mientras que el empleo apenas pasó del 44,6% al 45%. Al mismo tiempo, la desocupación subió del 6,2% al 7,9%, lo que representa unas 403 mil personas desocupadas adicionales, según la estimación del IPyPP.

La presión sobre el mercado laboral también aumentó al incorporar a los subocupados que buscan trabajar más. La desocupación ampliada llegó al 15,9% de la población económicamente activa, frente al 13,6% en 2023. La subutilización laboral alcanzó el 19,4%, mientras que la presión laboral efectiva llegó al 24,8%. Si se suman quienes están disponibles para trabajar más horas, la presión total alcanzó el 30,8%.

El principal cambio, sin embargo, se observa en la composición del empleo. Entre 2023 y 2026 se incorporaron unas 315 mil personas ocupadas, pero se perdieron alrededor de 485 mil puestos asalariados, mientras que el trabajo por cuenta propia sumó unas 692 mil personas. Como consecuencia, los asalariados pasaron de representar el 74,2% al 70,5% del empleo, mientras que el cuentapropismo aumentó del 22,3% al 25,5%.

La caída se concentró especialmente en el empleo asalariado registrado: unos 457 mil puestos registrados se perdieron en el período, frente a una reducción de aproximadamente 28 mil empleos asalariados no registrados. Así, los puestos registrados redujeron su participación dentro del empleo total.

La tendencia continuó durante el último año. Entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo período de 2026, el cuentapropismo aumentó en unas 409 mil personas, mientras que el empleo asalariado cayó en aproximadamente 189 mil. En paralelo, la informalidad laboral alcanzó al 45% de los ocupados, frente al 43,2% un año antes, impulsada principalmente por el crecimiento del trabajo por cuenta propia.

El IPyPP denomina a esta transformación «modelo changa»: una estructura laboral en la que el nivel general de empleo puede mantenerse relativamente estable, pero con una menor presencia del empleo asalariado registrado y protegido y una mayor expansión del cuentapropismo, la informalidad y las ocupaciones insuficientes.

Los autores sostienen que este proceso implica una mayor individualización de las relaciones laborales, ya que los trabajadores deben asumir en mayor medida la responsabilidad por la continuidad de sus ingresos, los aportes previsionales, los tiempos de trabajo y los costos de la actividad. El informe concluye que, para analizar la evolución del mercado laboral, no alcanza con observar cuántas personas tienen trabajo: también resulta fundamental considerar qué tipo de empleo se está generando y bajo qué condiciones.