CLG dialogó con su presidenta, Natalia Gaitán, quien analizó la situación del sector y comentó las actividades que vienen llevando a cabo para visibilizar los derechos de las trabajadoras
Por Sofía Dalonse
La compleja situación económica actual está golpeando a distintos rubros. El sector de los taxistas es uno de los sectores más afectados, tan así que los propios referentes gremiales califican como una «situación terminal» o el peor escenario en tres décadas. Y más dificultoso aún para las mujeres que trabajan en el rubro, quienes, además, siempre están afectadas por alguna limitación referida al género.
En este sentido, la Cámara de Mujeres Taxistas continúa trabajando sin pausa por proteger y visibilizar derechos de las trabajadoras . En diálogo con CLG, Natalia Gaitán, su presidenta, habló de esta tarea y analizó la situación del sector.
En principio, se refirió al Congreso Nacional de Taxistas y Remiseras que impulsan cada año. En el mes de mayo se llevó a cabo la sexta edición en Jujuy: «Fue una jornada hermosa con la presencia de representantes de distintas partes del país: Jujuy, Río Tercero, Río Cuarto, Córdoba, Bariloche, Calafate, Tucumán, Misiones, Salta, San Juan, Rosario, Casilda, Buenos Aires».
En la misma línea, contó que acompañaron el encuentro mujeres taxistas de Bolivia, donde se hará el próximo congreso en 2027: «Estuvo presente una compañera que trabaja en una red internacional que acompaña a mujeres adultas mayores de alrededor de 80 años en diversas cuestiones; desde la alfabetización, el carnet de conducir hasta el maquillaje. Es un mundo de cosas que hacen, una tarea increíble que implementan para salir de ese mecanismo machista que tienen en ese país. Ellas manejan las «trofis»(taxis) y allí estaremos en mayo del año que viene para acompañarlas», expresó.

Refirmando su compromiso social y apoyando políticas de género, Gaitán contó que hace unos días acompañaron una campaña sobre la violencia digital, convocadas por la directora de prevención de género María Julia Pérez.
Por otro lado. analizó la situación del sector: «Se está viviendo una crisis económica importante que ha llegado a tocar muy fuerte a las compañeras taxistas. Estamos tratando de salir adelante de este escenario colmado de plataformas clandestinas y un estado totalmente ausente, que no controla, que no regula la clandestinidad, la cual se encuentra al libre albedrío y deja desprotegida nuestra actividad».
En este sentido, aseguró que están tratando de sobrevivir a esta situación tan precaria que vive la actividad: «Esta es la realidad que hoy está viviendo el sector y en este momento nos encontramos en modo de resistencia, aguantando, porque creemos que acá va a quedar quien aguante, lo decimos siempre. Lamentablemente, hoy no podemos sacar esos créditos que están entregando Provincia ni Municipalidad porque no tenemos la recaudación suficiente como para meternos en cuotas de 1 millón al mes. Muchas de las compañeras directamente se quedaron sin chofer, han vendido su actividad, han entregado las licencias (han quedado muy pocas)»
No obstante, rescató un aspecto positivo en medio de este panorama complicado: «La aplicación She Taxi hoy por hoy nos asegura la continuidad del trabajo, por lo menos para las mujeres. Podemos trabajar con el odómetro, la actividad está regulada y la verdad que hoy hacemos una diferencia gracias a esa aplicación porque las demás aplicaciones vinieron a precarizar más la actividad e inclusive la que están reguladas por el municipio porque están reguladas pero no controladas, volvemos siempre a lo mismo».
Y continuó: «Lamentablemente, nos queda esperar con ansias que este gobierno cambie para que pueda mejorar nuestra situación económica, para que el taxi puede flotar, que podamos salir adelante y lograr cambiar las unidades. Hay 400 licencias entre hombres y mujeres que tienen que renovarse y no contamos con la ayuda económica necesaria para poder cambiar la flota, así que vamos a ver si metemos algún proyecto para poder extender por un año más la prórroga de estas licencias».
Al concluir, aseguró que no van a bajar los brazos y van a seguir luchando por cambiar la realidad: «Estamos en una lucha continúa pero seguimos, quedamos muy pocas del gran grupo inicial debido al desaliento que tiene hoy la actividad ya que dejó de ser rentable. Chóferes mujeres quedaron muy pocas y las que están son todas dueñas de licencia. Las que se fueron entregando esa licencia del año 2022, cuando hicieron se hizo una gran campaña política, quedaron todas endeudadas en los bancos, en las concesionarias y hoy, lamentablemente, están trabajando en las clandestinidad con algún vehículo que le ha quedado. Estamos una situación dura, tenemos que seguir resistiendo, aguantando»
