El volante canalla sostuvo un enorme despliegue pese a jugar casi todo el partido amonestado. Cóccaro fue oportunista para rescatar el empate y el mejor de Newell's
No fue un clásico de grandes actuaciones individuales. Central y Newell’s protagonizaron un partido intenso, disputado y por momentos deslucido, en el que las situaciones de peligro aparecieron con cuentagotas. Pero hubo algunos nombres que lograron sobresalir por encima del resto.
Y el principal fue Franco Ibarra. El mediocampista de Central fue el motor del equipo de Jorge Almirón. Amonestado desde el comienzo del encuentro, lejos de dejarse condicionar por la tarjeta amarilla, jugó un partido de enorme despliegue. Ibarra fue recuperación, equilibrio y salida. Cortó avances de Newell’s, apareció como rueda de auxilio de sus compañeros y se encargó de darle dinámica al mediocampo canalla. Fue importante para que Central pudiera manejar buena parte del partido y terminó siendo, por lejos, uno de los puntos más altos de la tarde.
Cóccaro: una y adentro
En Newell’s, la figura tuvo otro perfil. Matías Cóccaro prácticamente no tuvo participación ofensiva durante el partido, pero cuando apareció la oportunidad no perdonó.
El delantero encontró en el segundo minuto de tiempo adicionado del complemento la única gran ocasión que tuvo la Lepra y la transformó en el 1-1. Primero el gol fue anulado por posición adelantada, pero el VAR revisó la jugada y corrigió la decisión. Cóccaro pasó de la incertidumbre al festejo en cuestión de segundos y terminó siendo decisivo para que Newell’s se llevara un punto de Arroyito. Una sola tuvo. Y fue suficiente.
Las pinceladas de Di María
Ángel Di María tampoco tuvo una actuación brillante, pero dejó algunos destellos de su calidad. Fideo comenzó a encontrar mayores espacios a partir de los 25 minutos del primer tiempo y participó de algunas de las mejores acciones ofensivas de Central. La más clara fue un zurdazo que se fue alto y desviado después de una buena combinación colectiva.
Gianetti, firme en el fondo rojinegro
Del lado de Newell’s, Lautaro Gianetti fue uno de los nombres que entregó mayor seguridad. El defensor sostuvo un buen trabajo en el fondo, firme en los cruces y atento para contener los intentos de Central. En un equipo que durante buena parte del partido tuvo dificultades para generar juego y terminó defendiendo demasiado cerca de Reinatti, su presencia fue importante para mantener a la Lepra en partido.
Un clásico sin demasiadas figuras
El empate 1-1 dejó un partido con más tensión que fútbol y con pocas actuaciones individuales realmente sobresalientes.
Central tuvo mayor control y manejó buena parte de las acciones, pero no logró transformar ese dominio en suficientes situaciones de gol. Newell’s mostró poco en ataque, aunque encontró en el final la jugada que necesitaba para rescatar el empate.
Por eso, entre un partido de pocas luces individuales, Ibarra terminó sobresaliendo claramente por encima del resto.
