El sector atraviesa un escenario de fuerte contracción. Según referentes del sector, el nivel de actividad se encuentra actualmente por debajo del 50%
La caída de la demanda, el aumento de los costos operativos y el exceso de oferta de servicios conforman un escenario que golpea especialmente a las empresas de transporte de cargas.
“Acá hay un combo de situaciones. La baja actividad está complicando a todos”, señaló Alfredo Guagliano, presidente de la Asociación de Transporte de Cargas.
El dirigente advirtió además sobre el incremento de los principales insumos que enfrenta el sector. “Los insumos siguen aumentando, el combustible y los neumáticos también, y hay exceso de oferta que baja los precios de las cargas”, explicó.
A estos factores se suman la presión impositiva y el costo de las patentes, que elevan aún más los gastos de las empresas. En este contexto, Guagliano alertó que, si no se modifican las condiciones actuales, podrían producirse nuevos cierres de empresas.
La crisis del transporte también aparece vinculada a la menor actividad de otras ramas productivas. Entre ellas, el dirigente mencionó especialmente a la industria siderúrgica, uno de los sectores que genera demanda de servicios de transporte.
“La actividad está por debajo del 50%. El sector siderúrgico está muy complicado. Era sabido que iba a pasar esto”, sostuvo.
Con menos cargas, mayores costos y una oferta de servicios que presiona a la baja los precios, el transporte de cargas enfrenta así un período de fuerte ajuste, con impacto directo sobre el empleo y la continuidad de las empresas.
