En medio de la fuerte repercusión mediática por la interna familiar de Tini Stoessel, donde salieron a la luz los manejos económicos y las restricciones personales que atravesó la artista a lo largo de su carrera, un nuevo testimonio del pasado volvió a poner bajo la lupa la crianza y el control de su entorno. Esta vez, fue Connie Ansaldi quien rememoró una llamativa anécdota sobre Mariana Muzlera, la madre de la cantante, y las exigencias estéticas que le imponía a su hija
Invitada al piso de LAM (América TV), la comunicadora relató una situación que presenció años atrás y que en su momento le causó un profundo asombro por el nivel de intervención sobre la imagen corporal de la joven estrella pop.
La insólita exigencia de la mamá de Tini
La anécdota tuvo lugar en los estudios de televisión durante una presentación en vivo de la artista. «Vino a cantar a Morfi con Rozín, y vino con la mamá», comenzó relatando Connie para contextualizar el momento y el lugar del encuentro.
De inmediato, la panelista detalló la revelación que le hizo Mariana Muzlera detrás de cámara: «A mí me sorprendió mucho en ese momento porque le estaba haciendo borrar los tatuajes, ya se los había borrado 3 tatuajes que tenía Tini«, aseguró ante la mirada atenta de Ángel de Brito y todo el equipo del programa.
El motivo detrás de la exigencia de la mamá de Tini Stoessel
Al explicar los motivos que esgrimía la madre de la cantante para someterla a los tratamientos de remoción con láser, Ansaldi describió el momento profesional y sentimental que atravesaba la intérprete.
«En esa época a Tini la auspiciaba Valentino«, recordó la periodista sobre los contratos comerciales de alta costura que comenzaba a firmar la cantante tras dejar atrás su etapa en Disney. Además, la artista se encontraba en pareja con el modelo español Pepe Barroso Silva.
Según Connie, Muzlera justificaba la decisión con una estricta mirada sobre la imagen: «Me decía: ‘Es mucho más fina y elegante, no puede andar con tatuajes’«, sentenció.
La revelación de Ansaldi cobró una fuerza renovada en el marco de la reciente emancipación artística y personal de Tini. Con el correr de los años, la cantante no solo volvió a tatuarse libremente diversas partes de su cuerpo, sino que construyó una identidad visual propia, urbana y alejada de los antiguos mandatos conservadores que intentaban moldear su figura pública.
