El concejal Leonardo Caruana impulsa un régimen de alquiler social que comenzará con una prueba piloto en un edificio decomisado
El acceso a la vivienda y las dificultades para conseguir un alquiler formal volvieron a ocupar un lugar central en el debate del Concejo Municipal de Rosario. En ese marco, el concejal Leonardo Caruana impulsa un proyecto para crear un régimen de alquiler social, que comenzó a discutirse este lunes en la Comisión de Planeamiento.
La iniciativa propone desarrollar una prueba piloto en un edificio de 27 departamentos que fue decomisado y que el Municipio solicitó a la Provincia. La idea es que la Dirección Provincial de la Vivienda pueda administrar el inmueble bajo una regulación acordada con el Ejecutivo municipal y destinar las unidades a familias que atraviesan dificultades para acceder al mercado inmobiliario.
Caruana explicó en diálogo con LT3 que la propuesta no pretende ser una solución definitiva al problema habitacional, sino una herramienta concreta para atender a un sector que actualmente queda fuera del mercado formal.
Alquileres accesibles y contratos formales
El proyecto plantea que las familias beneficiarias puedan acceder a las viviendas mediante contratos de alquiler formales, con valores considerados accesibles y con derechos y obligaciones establecidos.
“No estamos hablando de una dádiva sino de una injerencia mayor en un alquiler social”, sostuvo el concejal al explicar el espíritu de la iniciativa.
En ese sentido, aclaró que no se trata de entregar los departamentos para una ocupación informal, sino de generar una relación contractual con el Estado, con intervención de las áreas jurídicas y técnicas especializadas en materia inmobiliaria.
La reglamentación deberá establecer las condiciones de acceso, los mecanismos de pago y las obligaciones de quienes resulten adjudicatarios.
¿Qué pasa si no se paga el alquiler?
Uno de los interrogantes planteados durante el debate fue qué ocurriría si una persona que accede al programa deja de pagar el alquiler.
Caruana sostuvo que esa situación «deberá estar contemplada en el régimen y en los contratos que se firmen, con cláusulas específicas que establezcan los derechos y obligaciones de ambas partes».
El objetivo, remarcó, es que «el programa funcione dentro de un marco formal y regulado, y no como una ocupación de hecho».
Una experiencia piloto para un problema estructural
Para elaborar la propuesta, el concejal tomó como referencia distintas experiencias internacionales de intervención estatal en el mercado de alquileres, entre ellas las desarrolladas en Montevideo, Viena, Barcelona y Madrid.
La idea es utilizar el edificio de 27 unidades como una primera experiencia que permita evaluar el funcionamiento del esquema y eventualmente pensar nuevas herramientas para ampliar la oferta de viviendas accesibles.
Caruana ubicó el problema habitacional entre las principales dificultades estructurales que enfrenta Rosario, junto con el sinhogarismo y la movilidad.
Además, remarcó que las dificultades para acceder a un alquiler no afectan únicamente a un determinado grupo social o etario: alcanzan tanto a jóvenes que buscan independizarse como a adultos mayores que no logran afrontar los valores del mercado.
El proyecto comenzó ahora su recorrido legislativo en el Concejo, donde se analizarán sus aspectos jurídicos, económicos y habitacionales antes de avanzar hacia una eventual implementación de la prueba piloto.
