El proyecto tendría media sanción este jueves y llegaría al Senado con la intención de convertirse en ley el 27 de agosto. En las generales habría tres boletas únicas
Santa Fe está a las puertas de definir las reglas electorales con las que se votará en 2027. La Cámara de Diputados se encamina a darle media sanción este jueves 20 al nuevo Código Electoral provincial, una reforma de más de 200 artículos que busca ordenar la normativa vigente y adecuarla a los cambios establecidos por la reforma constitucional de 2025.
El oficialismo prevé que el proyecto obtenga dictamen este miércoles y llegue al recinto al día siguiente. Si consigue la aprobación de Diputados, pasará al Senado, donde la intención es convertirlo definitivamente en ley el jueves 27 de agosto.
Aunque las negociaciones continúan y todavía quedan algunos puntos por cerrar, hay dos cuestiones que aparecen prácticamente definidas: en las elecciones generales habrá tres boletas únicas y el piso para acceder al reparto de bancas de la Cámara de Diputados podría quedar cerca del 4% del padrón electoral.
Este último punto es el que concentra buena parte de la discusión política.
Tres boletas en las elecciones generales
Uno de los cambios que cuenta con mayor consenso es el nuevo diseño de la Boleta Única. En las Paso se mantendrían las cinco papeletas actuales: Gobernador, Diputados provinciales, Senador departamental, Intendente y Concejales.
En las elecciones generales, en cambio, el esquema se reduciría a tres: Gobernador y diputados provinciales, Senador departamental e Intendente y concejales.
La modificación genera algunas resistencias porque puede aumentar el denominado efecto de arrastre de las candidaturas ejecutivas sobre las legislativas.
El peronismo había planteado mantener las cinco boletas también en las generales, aunque esa diferencia no aparece, por ahora, como un obstáculo definitivo para un eventual acuerdo que permita aprobar la reforma.
Otro de los puntos todavía en discusión es la posibilidad de que una agrupación pueda presentar candidatos legislativos aunque no lleve postulante para el cargo ejecutivo correspondiente. Es una alternativa impulsada especialmente por el espacio de Amalia Granata y que también encuentra respaldo en sectores del peronismo.
El piso del 4%, la discusión que puede cambiar la Legislatura
Pero la discusión de mayor impacto político está relacionada con el piso electoral necesario para conseguir una banca en Diputados.
La reforma constitucional modificó el sistema de integración de la Cámara baja. Desde 2027, las 50 bancas serán distribuidas mediante un sistema proporcional, por lo que el nuevo Código Electoral deberá establecer qué porcentaje mínimo de votos deberá obtener una fuerza para participar del reparto.
Las posiciones fueron diferentes durante las primeras negociaciones. El radicalismo había planteado un piso del 5% del padrón, mientras que el socialismo propuso el 3% y sectores del peronismo impulsaron el 3,5%.
En las últimas conversaciones apareció como posible punto de acuerdo un umbral cercano al 4%, aunque la discusión todavía no está completamente cerrada.
Y el porcentaje no es un detalle técnico: puede determinar cuántas fuerzas políticas tendrán representación en la próxima Cámara de Diputados.
La advertencia de la UNR
Sobre este punto puso el foco Lourdes Lodi, directora del Observatorio Político Electoral de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), quien advirtió que pequeños cambios en las reglas electorales pueden tener un impacto considerable sobre la representación.
«Parece un debate técnico o menor, pero a veces pequeños cambios en la regla electoral pueden repercutir en la representación política y en la calidad democrática», señaló.
Lodi valoró que la nueva Constitución haya dejado atrás el mecanismo anterior y establecido un sistema proporcional para la Cámara baja, pero planteó que ese avance puede perder parte de su efecto si la legislación establece un umbral demasiado elevado.
Según las simulaciones realizadas por el Observatorio, un piso cercano al 4 o 5% podría reducir considerablemente la cantidad de espacios políticos representados.
En determinados escenarios, explicó, la Legislatura podría pasar de tener alrededor de seis fuerzas políticas representadas a solamente tres.
«Eso son personas que quedan sin representación», resumió la especialista.
Qué puede pasar con los partidos más chicos
El debate también tiene impacto sobre las fuerzas emergentes. Lodi puso como ejemplo a Ciudad Futura, un espacio que comenzó construyendo representación fundamentalmente en Rosario antes de ampliar su presencia política.
Los partidos nuevos, explicó, generalmente no comienzan disputando los cargos más importantes, sino que primero consiguen concejales u otras representaciones que les permiten construir estructura y visibilidad.
Un piso elevado puede dificultar ese proceso y dejar afuera tanto a fuerzas nuevas como a sectores que decidan alejarse de los partidos tradicionales y competir por fuera de las grandes coaliciones.
El mismo problema podría trasladarse a los concejos municipales, donde un pequeño porcentaje de votos puede ser determinante para conseguir o no representación.
También preocupa la participación electoral
Hay además otro factor que puede modificar el impacto real del piso: cuánta gente concurra a votar. No es lo mismo establecer un umbral calculado sobre una elección con una participación del 70 u 80% del padrón que hacerlo sobre otra en la que solamente vote alrededor del 60%.
En ese escenario, la combinación entre las exigencias de las Paso y un segundo piso para acceder al reparto de bancas en las generales podría generar una doble barrera para las fuerzas menores.
Por eso, desde el Observatorio Político Electoral de la UNR también analizan diferentes escenarios a través de un simulador electoral, desarrollado bajo la coordinación de Agustín Traverso.
La herramienta permite modificar porcentajes, bases de cálculo y fórmulas de distribución para observar cómo cambiaría la composición de la Cámara de Diputados y de los distintos concejos municipales.
Una reforma que definirá el mapa político de 2027
El debate que llegará esta semana al recinto, entonces, excede ampliamente la cantidad de boletas que encontrará el elector en el cuarto oscuro.
La reforma definirá cómo se votará en Santa Fe, cómo se organizarán las Paso y, fundamentalmente, qué porcentaje de votos necesitará una fuerza para transformar su respaldo electoral en una banca.
Con las Paso prácticamente encaminadas y el esquema de tres boletas para las generales cerca de quedar definido, el porcentaje elegido para el reparto proporcional aparece como una de las últimas grandes discusiones antes de que Santa Fe termine de establecer las reglas con las que se renovará su mapa político en 2027.
