En un contexto de fuerte reconfiguración del mundo del trabajo en la Argentina, con la Ley de Modernización Laboral (N.º 27.802) ya en plena implementación, y de crecientes reclamos en torno al Pami por recortes en prestaciones y nuevos requisitos para acceder a medicamentos gratuitos, Claudia Indiviglia, quien es secretaria General del Gremio de Trabajadores Estatales (NOrTE), aseguró que “está en juego la pérdida real de protecciones para quien está en la relación más débil del vínculo laboral, que es el trabajador”.
Sobre la reforma laboral que logró aprobar e implementar el gobierno de Javie Milei, la dirigente gremial dijo puso énfasis en tres puntos: primero, los cambios en el cálculo de la indemnización por despido, que ahora excluye conceptos como el aguinaldo y las vacaciones; segundo, la instrumentación de fondos de cese laboral gestionados por el mercado de capitales, en lugar del régimen tradicional a cargo directo del empleador; t tercero, que la percepción de esa indemnización cierra la puerta a cualquier reclamo posterior, salvo que haya un delito de por medio. “Eso limita mucho la capacidad de un trabajador de reclamar si después descubre una irregularidad”, planteó.
En cuanto a los trabajadores en relación de dependencia, la titular de NOrTE opinó que la ley dice que “no se reducen derechos adquiridos, y eso hay que decirlo con claridad. Pero la preocupación no es solo el texto de la norma, sino cómo se aplica en la práctica y qué precedentes empieza a sentar hacia adelante, sobre todo para los nuevos contratos y para sectores con menor organización sindical”, evaluó.
La referente gremial que tiene muchos años de trabajo en el Pami Rosario abordó la actual problemática del instituto de los jubilados a nivel general y analizó resultados de las políticas implementadas por el gobierno de la Libertad Avanza diciendo que, “se endurecieron los requisitos para acceder a beneficios que antes eran prácticamente automáticos, como el subsidio social para medicamentos. Ahora se exige una evaluación patrimonial como no tener más de una propiedad, no tener auto de menos de quince años, no estar afiliado a una prepaga, y que los ingresos no superen una jubilación y media, con algunas excepciones para personas con discapacidad. El objetivo declarado es focalizar mejor los recursos, pero en los hechos hay jubilados que antes accedían a la cobertura total y hoy quedan afuera del sistema automático”, dijo.

En el marco de reclamos de los trabajadores del organismo nacional, Indiviglia recordó que “hubo manifestaciones de trabajadoras y trabajadores de Pami, incluidos abrazos simbólicos a sedes locales, por salarios y por condiciones de las prestaciones que se brindan a los afiliados. Es un doble reclamo, por un lado las condiciones laborales de quienes atienden a los jubilados, y por otro la calidad y el alcance de la cobertura que reciben esos jubilados”.
Asimismo la gremialista local aconsejó a jubilados que han pedido beneficios en este último tiempo al indicar que “lo primero es no dar por perdido el derecho sin antes informarse. Por eso consultar en la Unidad de Gestión Local que le corresponde, pedir la evaluación por la vía de excepción si el gasto en medicamentos supera el 15% de sus ingresos, y guardar toda la documentación de cada trámite. Después están las vías colectivas: organizaciones de jubilados, centros de jubilados barriales y asesorías letradas gratuitas que acompañan estos reclamos, incluso por la vía judicial cuando corresponde”, planteó.
En tren de consejos, la eferente de NOrTE también recomendó a .los trabajadores en general, frente a los cambios en la ley laboral: “Que no firmen nada sin asesorarse primero, ya sea con el sindicato, con la asesoría gremial o con un abogado laboralista”, subrayó.
Además, “que sepan que la indemnización que reciban ante un despido cierra reclamos posteriores, así que conviene revisar bien la liquidación antes de aceptarla. Y sobre todo, que entiendan que estos derechos se sostienen con organización: información individual y acción colectiva van de la mano”, agregó.
“Los derechos laborales y la salud de nuestros mayores no son temas sectoriales, son la base de cómo una sociedad cuida a quien trabaja y a quien ya trabajó toda su vida. Cuando se debilita esa base, tarde o temprano nos alcanza a todos. Por eso la defensa no puede ser solo cuando el problema golpea la puerta de casa”, cerró Indiviglia.
