Tenía 63 años y desarrolló una extensa trayectoria como actor, bailarín, coreógrafo, director y productor cultural
El mundo de la cultura rosarina está de luto. A los 63 años murió el actor, bailarín, coreógrafo, director y productor Diego Ullúa, una figura clave del teatro y la danza contemporánea de Rosario, cuya trayectoria dejó una profunda marca en varias generaciones de artistas.
La noticia fue confirmada por la Asociación Argentina de Actores y Actrices, que lo despidió como un «destacado trabajador de la cultura y referente de la escena rosarina».
Ullúa inició su formación teatral junto a Norberto Campos y Mirko Buchín, mientras que en danza estudió con Cristina Prates.
Durante seis años integró el histórico Grupo de Danza Contemporánea de Rosario, que posteriormente dio origen a la reconocida compañía Seisenpunto, con la que realizó numerosas presentaciones y giras nacionales e internacionales.
Además, continuó perfeccionándose con referentes como Vivi Tellas, Beda Docampo Feijoó y Gustavo Schraier, ampliando su formación en dirección, actuación y producción teatral.
En 1989 obtuvo una beca del Fondo Nacional de las Artes, que le permitió desarrollar parte de su carrera profesional en Buenos Aires.
Una extensa trayectoria sobre los escenarios
Como integrante de Seisenpunto, participó en espectáculos emblemáticos como El jardín que ruge y Dolce far niente, además de dirigir la puesta en escena de Rojo.
Posteriormente creó y dirigió el grupo Teatro de la Imagen, donde retomó una de sus obras más reconocidas: Desesperadamente… Armando, distinguida en la Bienal de Arte Joven de 1991 con el primer premio otorgado por el público.
También integró el elenco de El barrio del ángel gris, la adaptación teatral de la obra de Alejandro Dolina y José Luis Castiñeira de Dios dirigida por Lito Cruz en el Teatro San Martín.
Su recorrido artístico incluyó además producciones como Marathon, Bagres, 21.000 años después, Pido gancho, Como dos extraños, Encuentros y despedidas y el biodrama Mi mamá modelo.
Como productor también participó en obras como Cuatro cuartos y El clásico binomio, qué cosa rara es ser artista.
Del cine a la gestión cultural
La actividad artística de Ullúa también alcanzó al cine.
En 1996 formó parte del elenco de la película Moebius, mientras que en 2021 participó en Reina Hormona.
Desde el año 2000 regresó definitivamente a Rosario, donde desarrolló una intensa labor en el ámbito cultural.
Fue director artístico de la discoteca Satchmo y, durante muchos años, desempeñó distintas funciones vinculadas con la programación, la producción y la atención de sala del Teatro Municipal La Comedia.
Además, fue uno de los impulsores del ciclo Montajes Mínimos, una propuesta que acercó al público rosarino destacadas producciones del teatro independiente contemporáneo.
Un referente de la cultura rosarina
A lo largo de su carrera también integró jurados de festivales y encuentros de teatro y danza, entre ellos el reconocido Festival El Cruce, consolidándose como una figura de referencia para la escena artística local.
Con una trayectoria atravesada por la actuación, la danza, la dirección y la producción cultural, Diego Ullúa deja un legado fundamental para el teatro rosarino y para todos aquellos artistas que compartieron con él escenarios, proyectos y espacios de formación.
