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Industriales santafesinos alertan que muchas empresas trabajan sin rentabilidad y acumulan deudas por el aumento de los costos


Desde Fisfe advirtieron que el fuerte incremento en las tarifas eléctricas y la caída del consumo golpean con fuerza a la producción

La industria santafesina atraviesa uno de sus momentos más complejos de los últimos años. El fuerte incremento en las tarifas eléctricas, la retracción del consumo interno y el aumento sostenido de los costos productivos conforman un escenario que, según advierten desde la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe), obliga a muchas empresas a producir sin rentabilidad y acumulando deudas para poder mantenerse en actividad.

Así lo afirmó Mariano Ferrazini, integrante de Fisfe y miembro de la Junta Directiva de la Unión Industrial Argentina (UIA), durante una entrevista en LT3, donde analizó el impacto que tienen las nuevas facturas de electricidad sobre el entramado industrial.

«Muchas empresas industriales trabajan hoy sin rentabilidad y acumulando deuda de forma continua», advirtió el dirigente.

Tarifas de electricidad: «Los aumentos son muy grandes»

Ferrazini explicó que la Federación no registró específicamente incrementos del 500% en las facturas, aunque confirmó que los aumentos son «muy, muy grandes» y que el impacto varía según el nivel de consumo energético de cada establecimiento.

Según indicó, las industrias que superan los 300 kilowatt-hora son las más afectadas por la quita de subsidios aplicada por el Gobierno nacional.

El referente industrial sostuvo que el incremento responde principalmente a la reducción de los subsidios energéticos y al contexto internacional de altos precios de la energía como consecuencia de los conflictos bélicos.

La industria absorbió aumentos para contener la inflación

Uno de los aspectos que más preocupa a Fisfe es que muchas empresas decidieron absorber buena parte del incremento de sus costos para evitar trasladarlos a los precios finales.

Ferrazini explicó que los productos manufacturados fueron uno de los principales factores que ayudaron a moderar la inflación durante los últimos meses.

Según detalló, la inflación medida por el IPC acumuló una suba del 234% desde diciembre de 2023; los servicios aumentaron 399% y los productos manufactureros medidos por el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIN) crecieron apenas 144%.

Para el dirigente, esa diferencia refleja el «sacrificio» realizado por las empresas industriales para sostener las ventas en un contexto de fuerte caída del consumo.

Resistencia para evitar despidos

Pese al complejo panorama económico, Ferrazini aseguró que muchas empresas hacen un gran esfuerzo para preservar los puestos de trabajo.

Explicó que capacitar personal especializado requiere tiempo e importantes inversiones, por lo que las industrias intentan evitar los despidos siempre que sea posible.

A esto se suma el costo de las indemnizaciones, que también actúa como un factor de contención.

Sin embargo, reconoció que el empleo industrial continúa mostrando una tendencia negativa.

«Los números muestran una pérdida sostenida de puestos de trabajo mes a mes, aunque de manera distinta según cada rama industrial», señaló.

Sin expectativas de recuperación

Respecto al futuro, el dirigente fue poco optimista y sostuvo que desde el sector no observan señales que permitan anticipar una mejora durante los próximos meses.

Según su visión, tampoco existen perspectivas favorables para el primer semestre del año próximo.

Ferrazini consideró que el Gobierno nacional no muestra intención de impulsar el consumo interno, uno de los motores históricos de la actividad manufacturera.

«Hoy no vemos un escenario mejor para lo que resta del año ni para el comienzo del próximo. La orientación de la política económica va en un sentido contrario al incentivo del consumo», concluyó.