Desde el predio de 27 de Febrero al 3600 advirtieron que el consumo se desplomó en los últimos meses. Atribuyen la caída a la pérdida del poder adquisitivo y anticipan un panorama complicado para lo que resta del año
La crisis económica continúa golpeando al consumo y uno de los sectores que más siente el impacto es el de las frutas y verduras. Desde el Mercado de Productores de Rosario advirtieron que las ventas cayeron alrededor de un 50% en lo que va del año y expresaron su preocupación por un escenario que, lejos de mejorar, podría agravarse durante el segundo semestre.
El referente del mercado, Héctor Mariani, aseguró que la situación es crítica tanto para los productores como para las verdulerías que abastecen diariamente a los rosarinos.
«La verdad que se nos complica un montón», resumió en diálogo con Radio 2.
«La gente no viene a comprar»
El mercado, ubicado en 27 de Febrero al 3600, experimenta una fuerte disminución en el movimiento habitual de compradores. Según explicó Mariani, el problema no se limita al predio mayorista, sino que también alcanza a los comercios minoristas.
«Acá no hay venta tampoco, la gente no viene a comprar, no venden las verdulerías. El estado es bastante preocupante», afirmó.
El dirigente precisó que, comparando la actividad con la del verano, la baja ronda el 50%, e incluso sostuvo que podría ser superior.
«Si tomamos del verano hasta ahora, tenés un 50% de caída de ventas. Se cae un 50 y hasta te diría un cachito más también», señaló.

El invierno agrava la situación
Mariani explicó que la estacionalidad siempre influye en el consumo, aunque este año la crisis económica profundizó la caída.
Durante el verano, la llegada de frutas de carozo y otros productos de estación suele impulsar las ventas, mientras que en invierno la demanda disminuye.
«En el verano siempre el movimiento es distinto porque tenés el carozo que ayuda un montón. Ahora tenés mandarina y otras frutas, pero salimos de esa dinámica», comentó.
Sin embargo, aseguró que la principal explicación sigue siendo la pérdida del poder adquisitivo de las familias.
«Hace un par de años que no venimos bien. Este año pensábamos que íbamos a estar un poquito mejor por cómo venía la economía, pero la gente no vende», lamentó.
«No entiendo cómo come la gente»
Uno de los aspectos que más preocupa a los comerciantes es el cambio en los hábitos de consumo. Tradicionalmente, las frutas y verduras mantenían una demanda relativamente estable por tratarse de alimentos esenciales, incluso en contextos económicos difíciles.
«Lo nuestro siempre fue comer sano. Pero no sé cómo come la gente. No entiendo, la verdad que se nos complica un montón», expresó Mariani.

Un segundo semestre con pocas expectativas
Respecto de los próximos meses, el panorama tampoco genera optimismo entre los trabajadores del mercado. «Yo diría que no bien», respondió al ser consultado sobre las perspectivas para el resto del año.
La única esperanza, explicó, está puesta en la llegada del verano, cuando el aumento de las temperaturas suele favorecer el consumo de frutas frescas y ensaladas.
«Tal vez recuperemos algo en el verano porque la gente se vuelca más a una ensaladita, que hoy no la consume porque hace frío», concluyó.
