El nuevo arancel entrará en vigor el viernes con una tasa del 10% y del 12,5% sobre las importaciones procedentes de 60 países acusados por los Estados Unidos de no combatir el trabajo forzoso, sustituyendo un arancel temporal del 10 por ciento que expiró
Diversos funcionarios de Australia, Brasil y Canadá expresaron su disconformidad con la política arancelaria del presidente de Estados Unidos, Donald Trump y los gobiernos de los tres países anunciaron que tomarán diferentes medidas para contrarrestar los efectos de esa política.
Según informes de la agencia de noticias Xinhua, el viceprimer ministro australiano, Richard Marles, declaró este viernes que el nuevo arancel contra el trabajo forzoso anunciado por Estados Unidos “carece de sentido”.
Por su lado, Brasil rechazó la decisión de Estados Unidos de imponer un arancel del 12,5% a sus productos como resultado de una investigación realizada bajo la Sección 301 de la legislación comercial estadounidense sobre importaciones vinculadas al trabajo forzado.
La Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia de Brasil anunció en un comunicado que recurrirá a la Ley de Reciprocidad Económica y al mecanismo de solución de controversias de la Organización Mundial del Comercio (OMC), al calificar la medida de “arbitraria e injustificada”.
Por otro lado, el politólogo brasileño Leonardo Trevisan subrayó que su país tiene la oportunidad de diversificar las exportaciones tras el “tarifazo” (arancel) estadounidense sobre sus productos, con China y la Unión Europea (UE) como mercados clave.
Profesor de Relaciones Internacionales de la Escuela Superior de Propaganda y Marketing (ESPM) y politólogo formado en la Universidad de San Pablo (USP), Trevisan indicó en entrevista con Xinhua que la medida forma parte de un resurgimiento de una política “proteccionista y aislacionista” de Washington, en vísperas de elecciones.
El especialista señaló que el impacto económico del nuevo gravamen será significativo, pero destacó que Brasil tiene capacidad para ampliar sus destinos comerciales y reducir su dependencia del mercado estadounidense, en un contexto de reordenamiento del comercio internacional.
Las voces desde Canadá
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, afirmó que su Gobierno hará “lo que sea necesario” para defender los intereses nacionales en respuesta a las recientes amenazas de aranceles estadounidenses, informaron medios locales.
