El tiempo inestable continuará durante gran parte de la semana con cielo cubierto, lloviznas y temperaturas en ascenso. Recién a comienzos de agosto llegará un nuevo pulso de aire polar
Después de varios días de cielo gris y lloviznas, Rosario seguirá bajo un escenario de inestabilidad y alta humedad durante buena parte de la semana. Según las previsiones meteorológicas, las temperaturas comenzarán a subir de manera gradual antes de la llegada de un nuevo frente frío polar que se espera para los primeros días de agosto.
Este martes, las lloviznas volvieron a hacerse presentes desde las primeras horas del día, con distinta intensidad según la zona de la ciudad y la región. Además, el viento del este mantuvo una sensación térmica más baja que la registrada el lunes.
El miércoles continuará con características similares, con posibilidad de lluvias aisladas durante la madrugada y la mañana. Recién el jueves podrían aparecer algunos momentos de sol, aunque la nubosidad seguirá siendo protagonista.
Temperaturas en ascenso
El cambio más notorio llegará hacia el fin de semana, cuando las máximas comenzarán a ubicarse por encima de los 18 y 19 grados. Incluso, durante la próxima semana podrían superar los 24 grados, impulsadas por un ambiente más húmedo y templado.
Rosario está atravesando actualmente un patrón climático más templado para la época del año, producto de la alternancia entre vientos del oeste y del este, lo que favorece el ingreso de aire húmedo y evita la permanencia de irrupciones polares extremas.
Un nuevo frente frío, pero menos intenso
Si bien está previsto el ingreso de aire polar a fines de julio o comienzos de agosto, los especialistas aclaran que no tendrá la intensidad del episodio vivido durante los primeros días de julio, cuando Rosario registró temperaturas bajo cero debido a una masa de aire de origen antártico.
En esta oportunidad, el frente frío será más moderado y de corta duración, aunque la elevada humedad podría provocar sensaciones térmicas inferiores a las temperaturas reales.
De esta manera, la ciudad continuará con un clima cambiante, marcado por la humedad, la nubosidad y el ascenso gradual de las temperaturas, mientras espera un nuevo descenso térmico para dar comienzo a agosto.
