Desde la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica advirtieron que los partidos del Mundial generan más movimiento en bares con pantallas y delivery, pero perjudican a los restaurantes tradicionales
El avance de la selección argentina en el Mundial despierta entusiasmo entre los hinchas, pero su impacto sobre la gastronomía rosarina está lejos de ser uniforme. Mientras algunos bares y cervecerías logran aprovechar el fenómeno futbolero, los restaurantes tradicionales aseguran que los encuentros disputados durante los fines de semana terminan afectando su rentabilidad.
Así lo explicó Carlos Mellano, referente de la Asociación Civil Empresaria Hotelero Gastronómica y Afines Rosario, quien analizó el presente del sector y remarcó que la crisis económica sigue siendo el principal problema para los comercios.
En diálogo con Radio 2, Mellano sostuvo que el último partido de Argentina dejó resultados muy diferentes según el perfil de cada establecimiento. Los bares con pantallas gigantes y el servicio de delivery registraron un importante movimiento, especialmente hasta las 22, cuando muchas familias eligieron ver el encuentro desde sus casas.
En cambio, los restaurantes tradicionales no corrieron la misma suerte. «El Mundial, en términos de la gastronomía, más para un sábado a la noche, no es la mejor opción», afirmó.
El dirigente explicó que quienes se sientan a ver el partido permanecen durante los 90 minutos de juego, el entretiempo y, muchas veces, el tiempo adicional, lo que reduce la rotación de mesas, un factor clave para la rentabilidad de los restaurantes.
Frente a esta situación, algunos locales incluso decidieron modificar su funcionamiento. Mellano contó que establecimientos especializados en gastronomía de autor o menús por pasos, que incluso no cuentan con televisores, optaron por cerrar durante la noche del partido y concentrar su actividad el domingo al mediodía.
La realidad fue distinta para bares y cervecerías que organizaron promociones especiales y colocaron pantallas gigantes para atraer público. En esos casos, los locales trabajaron con gran concurrencia y extendieron la actividad con los festejos posteriores al triunfo argentino.
Más allá del efecto puntual del Mundial, el panorama general del sector continúa siendo delicado. Mellano reconoció que la actividad gastronómica atraviesa meses muy complejos producto de la caída del consumo.
«Hasta junio la verdad que la situación no está buena», resumió.
El empresario coincidió además con las advertencias realizadas por representantes sindicales sobre las dificultades que enfrentan muchos establecimientos para afrontar el pago de salarios y aguinaldos.
A este escenario se suma la fuerte presión tributaria que afecta especialmente a las pequeñas y medianas empresas. Según explicó, muchas pymes reciben intimaciones por deudas fiscales que luego derivan en bloqueos o embargos de cuentas bancarias.
«Embargar una cuenta hoy por hoy lo saca del ritmo a cualquier pyme», advirtió.
Para intentar sostener la actividad, numerosos comercios implementan promociones, acuerdan condiciones especiales con proveedores y fomentan el pago en efectivo para reducir los costos financieros derivados del uso de tarjetas, que —según precisó Mellano— representan entre un 5% y un 7% de cada operación.
Mientras el Mundial continúa generando movimiento en algunos rubros específicos, desde la entidad sostienen que el verdadero desafío sigue siendo recuperar el consumo y aliviar la carga económica que enfrenta uno de los sectores más golpeados de la actividad comercial rosarina.
