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La misión que marcó a los brigadistas santafesinos en Venezuela: «Buscábamos a dos niños»


Luis Ayala, secretario de Operaciones de la Federación Santafesina de Bomberos Voluntarios, relató el momento más conmovedor de la misión humanitaria tras el terremoto en Venezuela

La misión humanitaria que la brigada USAR de la Federación Santafesina de Bomberos Voluntarios llevó adelante en Venezuela dejó escenas imborrables para quienes participaron del operativo. Tras regresar al país, Luis Ayala, secretario de Operaciones de la Federación, compartió una de las experiencias más duras que les tocó afrontar durante las tareas de rescate: la búsqueda de dos niños que permanecían atrapados bajo los escombros de un edificio derrumbado.

En diálogo con Cadena 3 Rosario, Ayala explicó que, aunque los brigadistas están entrenados para actuar en situaciones extremas, hay circunstancias que impactan profundamente desde lo humano.

«Nos tocó un sector donde una familia estaba buscando a dos niños. Cuando se trata de chicos, la cabeza y el corazón juegan a mil por hora», expresó.

Durante varias horas, los rescatistas trabajaron junto a familiares y vecinos con la esperanza de localizar a los menores, utilizando equipos especializados y el apoyo de los perros de búsqueda.

Ayala recordó que, en este tipo de intervenciones, el objetivo es mantener la esperanza, pero también actuar con total honestidad frente a las familias.

«Les dimos hasta el final, tratando de localizarlos. Siempre hablando con ellos, diciéndoles que podía salir bien como podía salir mal», relató.

Con el correr del operativo, la estructura comenzó a presentar un riesgo cada vez mayor para los propios brigadistas. Ante la inestabilidad del edificio y la necesidad de maquinaria pesada para continuar las tareas, el equipo tomó una de las decisiones más difíciles de toda la misión: suspender la búsqueda.

«Nos tocó retirarnos del lugar por condiciones de seguridad y porque ya era imposible trabajar en ese sector hasta que no se apuntalara bien», explicó.

El bombero santafesino remarcó que la prioridad también era proteger la vida del personal de rescate.

«Nosotros teníamos que ser la solución y no un problema más. Si poníamos gente y pasaba algo, íbamos a perder más vidas», sostuvo.

Uno de los momentos más emotivos llegó cuando debieron comunicar esa decisión a la familia de los niños. Lejos de reaccionar con enojo, los familiares comprendieron la situación y generaron un vínculo muy fuerte con el equipo argentino.

«Pensábamos que se iban a enojar porque nos teníamos que ir y no podíamos llegar al lugar, pero entendieron. Se formó una relación muy especial», recordó Ayala.

Incluso, al momento de despedirse, la familia les pidió que no abandonaran el lugar.

«Nos decían que no nos fuéramos porque si no, nadie más los iba a ayudar. Fue muy emocionante y muy especial. Eso queda en nuestros corazones y en nuestras cabezas», confesó.

Ya de regreso en Santa Fe, Ayala reconoció que el operativo dejó sentimientos encontrados. Si bien destacó el compromiso y el profesionalismo de toda la brigada, lamentó no haber podido encontrar a los niños.

«Me hubiese gustado quedarme más tiempo, pero sabíamos que el escenario ya era otro. Hicimos lo mejor que pudimos y dimos todo para ayudar», concluyó.

La historia de esa búsqueda, atravesada por la esperanza, el dolor y la humanidad, se transformó en uno de los recuerdos más profundos que dejó la misión de los brigadistas santafesinos en Venezuela.