Según Carlos Mellano, referente de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica de Rosario, la pérdida de poder adquisitivo sigue afectando el consumo
El sector gastronómico de Rosario continúa atravesando un momento difícil, con una actividad que no logró repuntar ni siquiera durante el Mundial de Clubes. Según Carlos Mellano, referente de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica de Rosario, la pérdida de poder adquisitivo sigue afectando el consumo y obliga a muchas personas a reducir gastos o directamente resignar las salidas.
Además de la baja en las ventas, los establecimientos enfrentan problemas de rentabilidad debido al aumento de costos como servicios, alquileres e inflación, que no pueden trasladar plenamente a los precios sin perder clientes. También persisten preocupaciones por las comisiones asociadas a los medios electrónicos de pago.
Ante este panorama, el sector deposita sus expectativas en las vacaciones de invierno, el turismo interno y las celebraciones por el Día del Amigo, con la esperanza de que julio permita recuperar parte de la actividad y mejorar las ventas tras un semestre marcado por la retracción del consumo.
