Lo informó la Cámara de Administradores de la Provincia de Santa Fe. La música alta, las fiestas, los ruidos domésticos y el uso indebido de espacios comunes encabezan las quejas entre vecinos
Los ruidos molestos continúan siendo la principal fuente de conflictos entre vecinos en edificios y complejos habitacionales de Rosario. Según datos de la Cámara de Administradores de la Provincia de Santa Fe, cerca de dos tercios de los reclamos que reciben los consorcios están relacionados con situaciones que afectan el descanso y la convivencia cotidiana.
La información se conoció en el marco del Día del Vecino, que se celebró esta semana, y vuelve a poner en agenda una problemática cada vez más frecuente en los edificios de la ciudad.
«Dos de cada tres reclamos que nos llegan son por ruidos molestos», señaló Adolfo Jäger, presidente de la entidad que nuclea a los administradores de consorcios santafesinos.
Música alta, fiestas y ruidos cotidianos
Entre las situaciones que generan más denuncias aparecen la música a alto volumen durante la noche, las reuniones sociales, las fiestas, las llamadas «previas» y los ruidos provocados por actividades domésticas fuera de horario.
También figuran entre las quejas más habituales los gritos, el llanto de niños, el arrastre de muebles e incluso sonidos vinculados a la intimidad de las personas.
Desde la Cámara remarcaron que muchas veces los conflictos comienzan por situaciones cotidianas que, ante la falta de diálogo, terminan escalando y afectan la convivencia dentro de los edificios.
El horario de descanso y las denuncias
Jäger recordó que en Rosario existe una franja horaria especialmente protegida para el descanso de los vecinos, que se extiende entre las 22 y las 6.
En aquellos casos donde los ruidos exceden los límites razonables y afectan la tranquilidad de los residentes, los vecinos pueden realizar denuncias a través de la línea municipal 147 o comunicarse con el 911 en situaciones consideradas graves.
No obstante, desde la entidad insistieron en que el primer paso siempre debe ser intentar resolver el conflicto mediante el diálogo y la mediación.
Otro foco de conflicto: los espacios comunes
Además de los ruidos molestos, los administradores identifican otro problema recurrente: el uso indebido de los espacios comunes.
La situación se presenta tanto en edificios como en barrios cerrados y complejos residenciales, donde el incumplimiento de las normas de convivencia suele generar tensiones entre los vecinos.
«Muchas veces se produce un abuso de estas áreas comunes y eso obliga a intervenir para evitar conflictos mayores», explicó Jäger.
El rol de los administradores
Desde la Cámara de Administradores destacaron que los profesionales del sector cumplen una función clave como mediadores entre las partes y remarcaron que la mayoría de los conflictos puede resolverse sin necesidad de recurrir a instancias judiciales.
En paralelo, la entidad sigue impulsando un proyecto de ley en la Legislatura de Santa Fe para crear un sistema de colegiación de administradores, con el objetivo de profesionalizar aún más la actividad y mejorar la calidad de los servicios brindados a los consorcios.
Mientras tanto, los ruidos molestos siguen liderando el ranking de reclamos y reflejan uno de los principales desafíos de la vida en comunidad: convivir respetando los espacios y los tiempos de los demás.
