El comunicador, relator deportivo y dirigente radical falleció a los 78 años. Tuvo una destacada trayectoria en los medios de Rosario y una extensa participación en la vida política e institucional de la ciudad
Rosario despide a una de sus figuras más reconocidas en los ámbitos de la comunicación y la política. Este jueves falleció Pablo Andrés Cribioli a los 78 años, histórico periodista, relator deportivo, ex concejal y dos veces presidente del Concejo Municipal de Rosario.
Cribioli desarrolló una extensa carrera en los medios de comunicación locales desde la década de 1970, convirtiéndose en una voz reconocida para varias generaciones de rosarinos. Su trayectoria estuvo especialmente ligada al periodismo deportivo, donde participó de emblemáticos espacios radiales y televisivos.
Entre sus trabajos más recordados se encuentra su participación en el tradicional programa Mesa Redonda del Deporte de LT3, donde compartió micrófono con destacados referentes del periodismo deportivo rosarino como Ricardo Fioravanti, Héctor Vidaña, Ignacio “Nacho” Suriani, Raúl Granados y Evaristo Monti. También fue relator de fútbol y tuvo una activa presencia en la televisión local a través de ciclos como La Botica del 5 y Los Boticarios.
Una extensa trayectoria política
Además de su labor periodística, Cribioli tuvo una destacada participación en la vida política de Rosario como dirigente de la Unión Cívica Radical.
Fue concejal de la ciudad y ocupó en dos oportunidades la presidencia del Concejo Municipal. La primera fue entre diciembre de 1987 y junio de 1988, en los años de consolidación democrática tras el regreso institucional del país.
Desde el Palacio Vasallo recordaron que aquella gestión se desarrolló en un contexto complejo para el país, donde las instituciones locales debían responder a las demandas de una ciudadanía afectada por las dificultades económicas sin perder de vista la defensa de la democracia y la institucionalidad.
Su segundo mandato al frente del cuerpo legislativo local se extendió entre diciembre de 1999 y diciembre de 2001, en una etapa marcada por la profunda crisis económica y social que desembocó en los acontecimientos de fines de ese año.
El adiós de la política y el periodismo
La noticia de su fallecimiento generó numerosas expresiones de pesar en distintos sectores de la vida pública rosarina y santafesina.
Colegas, dirigentes políticos y amigos también manifestaron su dolor por la partida de quien dejó una profunda huella tanto en el periodismo rosarino como en la construcción democrática e institucional de la ciudad.
Con su fallecimiento, Rosario pierde a una figura que supo combinar la pasión por la comunicación, el compromiso político y una permanente defensa de los valores democráticos a lo largo de más de cinco décadas de actividad pública.
