Por Enrique Genovar - CLG
Por Enrique Genovar
La derrota de River caló hondo en el «mundo Central» y está bien que así sea. Es que desde hace rato el Canalla está sentado en la mesa de los candidatos. Y es por esto que había mucha ilusión en poder haber podido ir a Córdoba. Pero la foto del final en el Monumental no tiene que tapar al bosque. Lo hecho por el equipo de Jorge Almirón en el primer torneo del año fue muy positivo.
La vara alta que dejó Ariel Holan se mantuvo y hasta que se superó. Claro que lo del profesor se analiza por un año entero y lo de Almirón en menos de un semestre.
Después de una etapa regular donde, si bien es cierto que perdió algunos partidos, se volvió a ganar el Clásico. Llegaron los playoffs y el Canalla llegó hasta la semifinal del torneo. Pero antes de ello tuvo que sortear a rivales complicados como lo fueron los dos de Avellaneda.
Fue muy bueno lo que hizo Central en el ámbito local y lo hizo con un plus: es que también fue positivo lo hecho a nivel internacional. Almirón no descuidó el plano local por el internacional y el Canalla fue protogonista en ambos, consiguiendo la clasificación a la Copa Libertadores una fecha antes del final.
Lo del Apertura de Central fue altamente positivo. Es que el Negro consolidó a Ignacio Ovando, uno de los buenos productos que dieron las inferiores a la primera división. el Canalla fue protagonista y lo hizo más allá de que tuvo varios jugadores que estuvieron ausentes algunos partidos por lesiones y otros que tuvieron que jugar más allá de que no estuvieron al ciento por ciento en algunos compromisos.
Almirón sacó lo mejor de Enzo Copetti y logró que revierta su imagen a fuerza de darle confianza y lograr que el equipo jugase para él. El ex Racing tuvo su mejor torneo desde que arribó al club.
Lo hecho por el Canalla fue muy bueno. En una carrera que comenzaron 30 equipos terminó entre los cuatro mejores. Por supuesto que la desilución de la derrota ante River fue gran y fue más allá del resultado, pero esa última foto no debe tapar el bosque.
