La crisis económica en Argentina ya tiene un impacto visible en el mapa educativo santafesino. Lo que comenzó como una migración silenciosa entre colegios privados de diferentes costos terminó por romper un límite histórico: para miles de familias de clase media, sostener una cuota escolar se volvió imposible.
El dato que encendió las alarmas surge de la Federación Santafesina de Instituciones de Educación Privada (Fesaiep), entidad que agrupa a unas 210 escuelas de la provincia. Según sus estimaciones, durante el último año un 10% de los estudiantes abandonó el sistema privado para incorporarse a escuelas públicas.
“Generalmente los padres esperan, porque cambiar a sus hijos de colegio no es una decisión fácil. Es lo último que se recorta cuando los ingresos no alcanzan”, explicaron desde el sector privado. Sin embargo, reconocieron que el deterioro económico aceleró una tendencia que ya comenzó a sentirse en las aulas.
Del cambio de colegio al abandono del sistema privado
El fenómeno se dio en etapas. En una primera instancia, muchas familias optaron por una “migración interna”: retiraron a sus hijos de instituciones con cuotas elevadas y los trasladaron a colegios privados más económicos.
Pero ese margen de maniobra se agotó. Desde marzo, según señalaron desde Fesaiep, comenzaron a multiplicarse los pedidos de pases hacia establecimientos estatales.
“El último año calculamos que un 10% de los alumnos migró desde escuelas privadas hacia la órbita estatal”, afirmó Alejandro Saba, presidente de la entidad. Aunque aclaró que todavía no puede hablarse de un “éxodo masivo”, advirtió que si la tendencia continúa el sistema público podría enfrentar problemas de infraestructura y falta de vacantes.
Santa Fe, una de las provincias con más educación privada
El impacto adquiere mayor relevancia en Santa Fe debido al peso que tiene la educación privada dentro del sistema educativo provincial.
De acuerdo con datos de la ONG Argentinos por la Educación, el 29% de los estudiantes santafesinos asiste a instituciones privadas, ubicando a la provincia entre las jurisdicciones con mayor participación del sector, detrás de la Ciudad de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires y Córdoba.
A nivel nacional, un informe de la Asociación de Instituciones Privadas de Argentina (Aiepa) indicó que más de 3,2 millones de alumnos cursan en escuelas privadas y que el 70% de esa matrícula se concentra precisamente en Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y CABA.
Cuotas cada vez más difíciles de sostener
Las escuelas privadas santafesinas funcionan con distintos niveles de aporte estatal, lo que determina el valor de las cuotas. El último incremento autorizado, aplicado en marzo, fijó aranceles que van desde los 77 mil hasta más de 347 mil pesos mensuales, según el porcentaje de subsidio recibido por cada institución.
Desde Fesaiep remarcaron que el respaldo estatal es clave para evitar un colapso del sistema. “Sin subsidios, las cuotas no podrían bajar del millón de pesos y el 80% de los colegios no podría subsistir”, sostuvo Saba.
Aun con ayuda estatal, las dificultades económicas de las familias son cada vez más evidentes. Directivos de distintas instituciones describieron un aumento en los atrasos de pago y una caída sostenida en la capacidad de afrontar las cuotas en término.
“Hay padres que antes pagaban al día y ahora se atrasan uno o dos meses”, señalaron.
Becas, descuentos y rifas para sobrevivir
Frente a este escenario, muchas escuelas privadas comenzaron a implementar estrategias para evitar la pérdida de matrícula. Becas, planes de pago flexibles, descuentos especiales y cuotas diferenciadas forman parte de las medidas más frecuentes.
Incluso algunas instituciones recurrieron a actividades solidarias y rifas para cubrir gastos corrientes.
“Antes organizábamos eventos para construir un aula o mejorar infraestructura. Ahora los hacemos para poder afrontar las obligaciones del mes”, reconocieron desde un colegio privado.
Según explicaron, hoy existen instituciones que manejan hasta cuatro tipos distintos de cuotas según la situación económica de cada familia.
