Desde la Cámara de Productores Textiles de Santa Fe advierten sobre el fuerte impacto de la caída del consumo, la apertura de importaciones y el aumento de costos sobre el sector productivo
La industria textil atraviesa uno de sus momentos más críticos en Argentina y desde el sector empresario alertan por una caída histórica en la producción. Así lo expresó Lucas Ormaza, quien aseguró que actualmente las fábricas trabajan “apenas al 25% de su capacidad”.
En diálogo con LT3, el dirigente analizó el panorama que atraviesa el rubro y señaló que la crisis responde a una combinación de factores económicos que golpean directamente a la producción nacional.
“Hoy la industria enfrenta una apertura indiscriminada de importaciones”, afirmó Ormaza, quien además remarcó que los costos productivos aumentaron muy por encima de la inflación.
Entre los principales incrementos mencionó el valor de la energía, el transporte, los combustibles y los costos vinculados a la propiedad, además de la fuerte presión tributaria que afecta a las empresas del sector.
“La carga impositiva en la Argentina ronda el 40% del valor del producto”, sostuvo el empresario, al describir las dificultades que enfrentan las firmas textiles para mantenerse competitivas.
Ormaza también puso el foco en la fuerte retracción del consumo interno, al que definió como uno de los problemas centrales para la actividad.
En ese sentido, citó una encuesta realizada en el Gran Rosario que refleja el deterioro económico de los hogares. Según esos datos, solo el 13% de los rosarinos logra ahorrar, mientras que dos de cada tres habitantes tienen deudas.
“Si la familia argentina tiene deudas, básicamente no puede consumir en el mercado interno”, explicó.
El dirigente además vinculó este escenario con las decisiones que comenzaron a tomar algunas empresas del sector, como el caso de Laundry, que dejó de fabricar ropa para convertirse directamente en importadora.
La situación del rubro textil se suma a las dificultades que atraviesan distintos sectores industriales de Rosario y la región, en un contexto marcado por caída de ventas, aumento de costos y pérdida de empleo.
