Desde Catiltar advirtieron que las plataformas superan ampliamente al servicio público tradicional. Denuncian caída de viajes, crisis económica y falta de controles municipales
El avance de las aplicaciones de transporte en Rosario continúa generando preocupación en el sector de taxis. Desde la Cámara de Titulares de Taxistas de Rosario (Catiltar) aseguraron que actualmente los autos que trabajan para plataformas como Uber o Didi “tranquilamente duplican” la cantidad de taxis en circulación en la ciudad.
El tesorero de la entidad, José Iantosca, explicó que sólo la mitad de los vehículos habilitados por el municipio se encuentra trabajando. Según detalló en declaraciones a LT8, hoy habría entre 4.000 y 5.000 autos vinculados a aplicaciones de transporte, frente a unos 2.000 taxis registrados.
“Hoy se hacen más viajes en aplicaciones que en taxis”, afirmó el dirigente, quien además advirtió que el fenómeno también afecta al Transporte Urbano de Pasajeros (TUP), que viene perdiendo miles de usuarios por día.
De acuerdo a Iantosca, la crisis económica y la caída del poder adquisitivo son factores determinantes en este cambio de hábitos. “La mayoría de la gente que toma Uber no es gente que se pueda tomar un taxi”, sostuvo.
Además, remarcó que el panorama para los taxistas es cada vez más complejo. “Mayo fue tremendo. Pensé que íbamos a levantar pero estamos peor que en enero y febrero”, lamentó.
El representante de Catiltar también señaló que muchos taxis dejaron de tener doble turno de choferes por la baja rentabilidad. “Antes trabajaban tarde y noche. Hoy deben quedar sólo 500 o 600 taxis con doble chofer”, explicó.
En paralelo, el conflicto por la regulación de las plataformas volvió a instalarse tras un reciente fallo judicial en la Ciudad de Buenos Aires. Allí, la Justicia ordenó que los conductores de aplicaciones deban contar con licencia profesional y seguros similares a los exigidos al servicio público.
Para Iantosca, esa resolución marca un antecedente importante. “La Justicia le dice a la ciudad que tiene que controlar y terminar con esta desigualdad”, expresó.
Mientras tanto, en Rosario las aplicaciones continúan creciendo sin adecuarse plenamente a la normativa local, en medio de un escenario donde el sector del taxi denuncia pérdida de pasajeros, menor actividad y una competencia que consideran desleal.
