Su desembarco industrial en el país comenzó en 2014 con un ambicioso proyecto para fabricar pick ups en Córdoba junto a Renault y Mercedes-Benz, con una inversión de 600 millones de dólares
La automotriz japonesa Nissan avanza en su proceso de salida como productor en la Argentina y confirmó que mantiene negociaciones para transferir su operación comercial a las firmas locales Grupo SIMPA y Grupo Tagle. La compañía informó que firmó un Memorando de Entendimiento con ambos conglomerados, con el objetivo de evaluar un cambio hacia un modelo basado en distribuidores, orientado a ganar eficiencia y agilidad operativa.
Según precisó la empresa, el acuerdo aún no es definitivo y se encuentra en una etapa de análisis detallado de múltiples variables del negocio. De concretarse, Nissan pondría fin a más de una década de presencia como fabricante local y regresaría a un esquema exclusivamente comercial, similar al que mantenía antes de septiembre de 2015.
Mientras avanzan las negociaciones, la automotriz aseguró que su actividad en el país continúa con normalidad. Esto incluye la comercialización de su portafolio de vehículos, el lanzamiento de nuevos modelos y la prestación de servicios de posventa a través de su red de concesionarios en todo el territorio. También garantizó la continuidad del Nissan Plan de Ahorro.
Los potenciales socios locales cuentan con amplia trayectoria en el sector. Grupo SIMPA, fundado a fines de los años 70 por el empresario Mony Schwartz, evolucionó desde una distribuidora de plásticos hasta convertirse en un actor relevante en la provisión de insumos petroquímicos. En la última década, bajo la conducción de la tercera generación familiar, expandió su negocio hacia la importación y ensamblaje de motocicletas, sumando licencias de marcas internacionales y una planta en Campana.
Por su parte, Grupo Tagle, con base en Córdoba, fue fundado en 1935 y consolidó su presencia en el rubro automotor como concesionario de Renault desde los años 70. Desde 1990, mantiene vínculo comercial con Nissan, lo que lo posiciona como un socio estratégico en este proceso.
La salida de Nissan como terminal automotriz ya se anticipaba desde hace tiempo. Su desembarco industrial en el país comenzó en 2014 con un ambicioso proyecto para fabricar pick ups en Córdoba junto a Renault y Mercedes-Benz, con una inversión de 600 millones de dólares. Sin embargo, la salida global de Mercedes-Benz del acuerdo dejó a la compañía sin un socio clave para la comercialización.
Entre 2018 y 2025, Nissan produjo la pick up Frontier en la planta cordobesa de Renault, alcanzando un volumen anual de hasta 25.000 unidades. No obstante, en octubre del año pasado la firma decidió cerrar su operación productiva en el país, incluso antes de lo previsto, lo que también implicó el fin de la fabricación de la Renault Alaskan, que compartía la misma línea.
Actualmente, la planta de Renault en Córdoba continúa operativa con la producción de la Kangoo y proyecta el lanzamiento industrial de la pick up Niagara hacia fines de este año.
La retirada de Nissan marca la segunda salida reciente de una automotriz como fabricante en Argentina. En febrero del año pasado, Mercedes-Benz Argentina transfirió su planta de Virrey del Pino y su licencia comercial al grupo local Prestige Auto.
