Espectáculos

Abel Pintos celebró 30 años en la música en Rosario


El consagrado artista trajo por segunda vez su gira aniversario a la ciudad con un show sold out en Metropolitano en honor a una vida compartida con su público incondicional

“Rosario, siempre aquí te espero”. Hay artistas que viven de la música, hay otros que hacen de la música su vida, y Abel Pintos lo demostró una vez más este jueves por la noche en un show inolvidable en Salón Metropolitano. El oriundo de Bahía Blanca emocionó a su público haciendo un recorrido por su repertorio en estas tres décadas de trayectoria.

El cantante interpretó himnos como “No me olvides”“Motivos” y “La llave”, sumando canciones más recientes como “Que me falte todo” y su último single “Todo de m픓Repasar 30 años en una noche no es una tarea fácil, pero es una tarea bellísima que disfrutamos mucho”, dijo Abel . En total sonaron 30 éxitos en esta setlist curada para revivir lo mejor de su carrera.

Fue la segunda vez que Abel presentó este tour en Rosario en 2026. “Esto es insólito”, aseguró el músico, seguido por: “No hubo ni va a haber en esta gira otra ciudad a la que tengamos que volver con el concierto, pero mi regreso a Rosario fue inevitable”.

En las más de dos horas de canciones hubo de todo. En pleno “Sin principio ni final”, una propuesta de casamiento en el público se vivió como uno de los momentos más emotivos de la noche. El amor en todas sus formas fue protagonista de este espectáculo.

Desde las primeras filas hasta la última se sintió como una verdadera celebración, con fans que incluso llevaron espuma e impulsaron el clima de fiesta. Este vínculo sostenido en el tiempo con su público hace que cada encuentro sea especial y único. Abel creció con su audiencia, y su audiencia creció con él, formando una gran familia que canta su propia historia a través de sus canciones.

En una seguidilla de temas movidos la gente se puso de pie para bailar y corear las letras a todo pulmón. Las sonrisas en los rostros de los fanáticos estuvieron presentes a lo largo de toda la noche, con algunas lágrimas de por medio, reflejadas en la emoción del mismo Abel.

Fiel a su estilo, habló desde un lugar íntimo, visiblemente conmovido: “Gracias a los que hace 30 años que están, y a los que hoy nos dieron una primera oportunidad”.

Treinta años después, la historia sigue escribiéndose en vivo. Si algo quedó claro en Rosario, es que todavía queda mucho por cantar.