El MPA investiga más de 400 denuncias en toda la provincia tras el crimen en San Cristóbal
La ola de amenazas en escuelas encendió las alarmas en la provincia de Santa Fe, con un dato que preocupa especialmente: más de la mitad de los casos se concentran en Rosario y la región.
Según informó el Ministerio Público de la Acusación, ya se registraron alrededor de 404 denuncias en todo el territorio provincial, en el marco de una escalada que se desató tras el crimen de un alumno en San Cristóbal.
De ese total, 238 casos corresponden a la Fiscalía Regional Nº 2 (Rosario), muy por encima de otras jurisdicciones como Santa Fe (75), Venado Tuerto (33), Reconquista (23) y Rafaela (35).
Amenazas y elementos secuestrados
Las intimidaciones se realizaron a través de pintadas, carteles y mensajes que advertían sobre posibles tiroteos en establecimientos educativos.
En algunos casos, estas amenazas estuvieron acompañadas por armas reales, réplicas o material balístico, lo que elevó el nivel de preocupación de las autoridades.
En el marco de las investigaciones, se llevaron adelante 11 allanamientos y 16 requisas domiciliarias en distintos puntos de la provincia.
Como resultado, se secuestraron 51 elementos de interés, entre ellos celulares, computadoras, armas blancas, armas de fuego, pistolas de aire comprimido y municiones.

Fuerte participación de menores
Uno de los datos más sensibles del informe es que al menos 73 personas fueron identificadas, de las cuales 23 son de Rosario.
Además, el 95% de los involucrados son menores de edad, lo que evidencia un fuerte componente juvenil en este tipo de episodios.
El pedido a las familias
Ante este escenario, desde el Ministerio Público de la Acusación realizaron un llamado a padres y adultos responsables para extremar los cuidados en el hogar.
En particular, insistieron en la necesidad de guardar las armas de fuego bajo llave y fuera del alcance de niños y adolescentes, remarcando que la responsabilidad en su custodia es clave para prevenir situaciones de riesgo.
Mientras continúan las investigaciones, la preocupación crece en toda la provincia por una problemática que combina violencia, redes sociales y la participación de jóvenes en hechos de extrema gravedad.
