CLG dialogó con Sebastán Torres, quien puntualizó los aspectos más importantes para abordar la enfermedad y aseguró que el acompañamiento emocional del médico es fundamental para la recuperación del paciente
Por Sofía Dalonse – CLG
Hace unos días, se volvió viral en Rosario la historia de una joven que logró graduarse mientras atravesaba un tratamiento de quimioterapia. En diversas entrevistas, afirmó que la contención, disponibilidad y el acompañamiento constante de su médico Sebastián Torres fueron claves en todo el proceso.
CLG dialogó con el especialista sobre esta cuestión, quien detalló además los aspectos más importantes que deben considerarse en pacientes con cáncer.
En principio, realizó un análisis general y postuló: «Lo principal es entender que delante de uno no hay simplemente una enfermedad, considero que no existen las enfermedades sino los enfermos. Teniendo en cuenta lo que implica las distintas aristas de la persona. No solamente cuestiones biológicas, sino su historia personal, familiar, su trabajo, su cultura, factores sociales y emocionales».
Nacido en Pergamino, el oncólogo reside en Rosario hace muchos años, desde que llegó a estudiar Medicina en la Universidad Nacional. Continuó sus estudios y realizó la especialidad de Clínica Médica en el Provincial y, finalmente, obtuvo la especialidad de Oncología en el Centenario.
Torres trabajó en el Ministerio de Salud de la Nación, en los programas de abordaje sanitario territorial e impulsó un gran trabajo sanitario en barrios vulnerables. Además, durante la pandemia, fue subsecretario de Salud de la provincia de Santa Fe donde trabajó en las campañas de vacunación, testeos, entre otras.
Actualmente el médico, especialista en oncología, auditoria y en gestión de sistemas de salud, forma parte de la unidad de Mastología de Grupo Oroño y se desempeña como docente de la UNR.

Al referirse a la cuestión emocional, aseguró: «Es una pata tan importante como la alimentación, la actividad física, una cirugía, la radioterapia o quimioterapia. La salud mental del paciente y su estado de ánimo es sumamente determinante en cualquier proceso ya que también repercute en el sistema inmune, y en consecuencia, en cómo enfrentar o defenderse de cualquier enfermedad. No quiero decir con esto que uno se va a enfermar, por ejemplo, por un duelo no resuelto, pero sí es una cuestión que forma parte de ese abanico multicausal que aumenta la posibilidad de desarrollar cáncer».

Asimismo, se refirió a la importancia de la actividad física en el proceso: «Existen trabajos científicos publicados en revistas de mucho prestigio donde está demostrado que la actividad física disminuye la posibilidad de aparición de patologías neoplásicas, y a su vez, puede considerarse como un antidepresivo natural ya que potencia la liberación de ciertos mediadores químicos cómo la serotonina, dopamina, endorfina. Todo eso repercute en el estado de ánimo, en el sistema inmune, el descanso. Están ampliamente demostrados los beneficios fisiológicos de la actividad física».

Finalmente, destacó la trascendencia del acompañamiento emocional del médico hacia el paciente y expresó: «A lo largo de mi trayectoria, desde que me inicié como oncólogo hasta el día de la fecha, fui evaluando, observando y aprendiendo la importancia de estar cerca de los pacientes». En este sentido, habló de humanizar la medicina: «Lo importante de un abrazo, un beso, de poder apoyar y empujar tanto al paciente como a su familia».
El especialista contó que los pacientes le escriben a cualquier hora o día y siempre trata de estar atento y responder: «Me expresan la tranquilidad que sienten después de esa pronta respuesta porque son muchos los miedos que pasan por la cabeza, los cuales a veces terminan siendo peor que la propia enfermedad».
Al concluir, afirmó que recibir un diagnóstico de cáncer es un antes y un después en la historia de cualquier persona y cualquier familia y cerró: «Es importante que los que estamos de este lado podamos ayudar en otras cuestiones más allá de las estrictamente médicas como calmar los miedos, las angustias, intentar dar un poco de previsibilidad… acompañar en esta hoja de ruta que inicia con el diagnóstico; todo eso ayudar a calmar ese estado de incertidumbre. Hay que tratar de brindar la tranquilidad de que uno va a estar a disposición para cuidarlo y acompañarlo, respondiendo cada duda en cualquier momento».
