Crece la preocupación en Santa Fe y el país por mensajes intimidatorios en establecimientos educativos. Investigan casos en Rosario, Villa Gobernador Gálvez y otras provincias
El impacto del ataque ocurrido en San Cristóbal sigue generando consecuencias en toda la región. Este viernes, la Policía detuvo a un adolescente de 16 años en la localidad de Pérez tras una amenaza de tiroteo en una escuela, en un contexto marcado por el temor a un “efecto contagio” en instituciones educativas.
El episodio se originó a partir de un mensaje de WhatsApp en el que un alumno advertía que iba a llevar un arma de fuego al colegio. Tras la denuncia, intervino el Ministerio Público de la Acusación y la Policía de Investigaciones (PDI), que concretó la detención del joven y realizó un allanamiento en busca de pruebas.
El hecho ocurrió en el Complejo Educativo Nuestra Señora de Luján, donde, pese a la alarma inicial, las clases se desarrollaron con normalidad bajo los protocolos de seguridad establecidos por el Ministerio de Educación.
Denuncias en aumento y preocupación regional
El caso de Pérez no es aislado. En las últimas horas se registraron múltiples denuncias por amenazas en escuelas de Rosario y Villa Gobernador Gálvez, muchas de ellas a través de redes sociales o pintadas en los establecimientos.
Desde el Gobierno provincial advirtieron que la preocupación ya se extiende a otras jurisdicciones. Según señalaron fuentes oficiales, al menos diez provincias reportaron situaciones similares en los últimos días.
En la ciudad de Santa Fe y en Santo Tomé también se registraron casos, con intervenciones policiales y activación de protocolos preventivos. En uno de los episodios, un menor fue identificado como autor de una amenaza escrita en un colegio y se secuestró una pistola de aire comprimido en su domicilio.
“No es una broma, es un delito”
La secretaria de Gestión Institucional, Virginia Coudannes, se refirió este viernes a una serie de amenazas de presuntos tiroteos en distintas escuelas de la provincia y brindó detalles del abordaje que lleva adelante el Gobierno santafesino, a casi tres semanas del ataque ocurrido en la Escuela Nº 40 Mariano Moreno de San Cristóbal, donde el agresor fue detenido y un menor falleció.
La funcionaria indicó que en el marco del Consejo Federal de Educación, “los ministros de todo el país manifestaron una preocupación generalizada”.
En ese contexto, Coudannes explicó que el Gobierno provincial trabaja con un protocolo conjunto entre los ministerios de Seguridad y Educación para abordar las distintas incidencias en el ámbito escolar, con especial foco en este tipo de amenazas. Destacó, además, la rápida respuesta del 911, con tiempos de llegada “de entre 5 y 6 minutos a los establecimientos”, sumado al trabajo investigativo posterior.
La secretaria remarcó que realizar este tipo de amenazas “no es una broma, es un delito de intimidación” y advirtió que “tiene consecuencias”.
En relación con los episodios recientes, confirmó avances en las investigaciones: “Ayer, las tareas de la PDI dieron resultados con la detención de un menor de 16 años en una localidad del departamento Rosario, lo que derivó en un allanamiento y el secuestro de material de interés para la causa”.
Por último, la funcionaria llamó a reforzar el diálogo en el ámbito familiar, al subrayar “la importancia de conversar sobre estas situaciones y poner la problemática sobre la mesa”, y destacó la presencia del Estado “articulando herramientas para llevar tranquilidad a los santafesinos”.
El impacto del caso San Cristóbal
Las autoridades vinculan esta seguidilla de amenazas con el crimen ocurrido semanas atrás en San Cristóbal, donde un adolescente mató a un compañero dentro de la escuela, un hecho que conmocionó al país y puso en alerta al sistema educativo.
Funcionarios provinciales remarcaron que este tipo de intimidaciones constituyen delitos y no deben ser tomadas como bromas, ya que generan temor en la comunidad y obligan a desplegar recursos de seguridad.
Mientras tanto, el Ministerio de Educación y las fuerzas de seguridad continúan monitoreando la situación, reforzando protocolos y trabajando en conjunto con las instituciones para garantizar el normal desarrollo de las clases en un escenario atravesado por la preocupación.
