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Paro de médicos de PAMI: en Rosario rechazan honorarios de $2.100 y alertan por el impacto en jubilados


Profesionales de cabecera realizan paro nacional de 72 horas contra una nueva resolución que reduce sus ingresos

Los médicos de cabecera de PAMI iniciaron un paro nacional de 72 horas en rechazo a una nueva resolución que modifica el esquema de pagos y, según denuncian, reduce drásticamente sus ingresos. En Rosario, la protesta tuvo una fuerte visibilidad con una manifestación frente a la sede de San Lorenzo al 900.

La medida de fuerza es impulsada por la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral y Afines (Appamia), con el respaldo de la AMRA, y podría profundizarse si no hay respuestas por parte de las autoridades.

Rosario, en el centro del conflicto

En la ciudad, cerca de 300 médicos de cabecera sostienen la atención de miles de jubilados, muchos con vínculos construidos durante años. Sin embargo, la nueva disposición encendió todas las alarmas.

“El honorario de $2.100 por afiliado es totalmente insostenible”, explicó el médico rosarino Marcel Blanco. Según detalló, con el nuevo esquema un profesional percibiría entre $600.000 y $700.000 mensuales, una cifra que queda muy por debajo de los costos básicos.

“Alquilar un consultorio en Rosario cuesta entre $400.000 y $500.000. Así es imposible sostener la actividad”, advirtió.

El conflicto se desató tras la implementación de un nuevo modelo de pago capitado, que reemplaza el sistema mixto anterior. Hasta hace pocas semanas, los médicos cobraban una base por paciente y un adicional por consultas realizadas.

Ahora, el esquema fija un monto mensual de $2.100 por afiliado, independientemente de la cantidad de consultas. Esto implica que un paciente puede asistir varias veces al mes sin que el profesional perciba ingresos adicionales.

“Antes cobraba alrededor de $1.600.000 mensuales. Con este cambio, pasaría a unos $800.000”, ejemplificaron desde el sector, denunciando una pérdida cercana al 50% de los ingresos.

Riesgo en la calidad de atención

Los profesionales advierten que el nuevo sistema no solo afecta sus condiciones laborales, sino también la calidad de atención de los afiliados.

Para alcanzar ingresos mínimos, un médico debería atender cerca de mil pacientes mensuales, lo que implicaría más de 30 consultas por día. “Es imposible sostener ese ritmo sin afectar la atención”, remarcaron.

Además, señalaron que las nuevas exigencias administrativas complejizan el trabajo diario y reducen el tiempo efectivo con los pacientes.

Cambios en la atención durante el paro

En el marco de la medida de fuerza, los médicos informaron modificaciones en la atención:

  • Reprogramación de turnos
  • Limitación de derivaciones (solo en consultas presenciales)
  • Recetas restringidas, con prioridad para pacientes crónicos

Estas medidas buscan sostener la atención de casos urgentes, aunque el sistema ya muestra signos de tensión.

Preocupación por los jubilados

Desde el sector remarcan que el conflicto tiene un doble impacto: en los profesionales y en los afiliados.

“Acá hay dos damnificados: el médico y el paciente”, señalaron, al tiempo que advirtieron sobre un posible deterioro del sistema si no se revierte la medida.

En Rosario, donde la atención primaria de PAMI es clave para miles de jubilados, el conflicto suma preocupación y deja en evidencia la fragilidad del sistema en un contexto económico cada vez más complejo.