La iniciativa propone identificar a ex combatientes en la calle y saludarlos con un gesto simbólico en la previa de un nuevo aniversario
A pocos días de un nuevo aniversario de la Guerra de Malvinas, una campaña busca generar un gesto cotidiano de reconocimiento hacia los excombatientes: tres bocinazos como señal de agradecimiento.
La iniciativa fue impulsada por el escritor Javier Sánchez de la Puente y apunta a visibilizar a los veteranos en la vida diaria, especialmente en una de las fechas más sensibles del calendario.
La idea es sencilla: los excombatientes pueden colocar una calcomanía identificatoria en sus vehículos, lo que permite que otras personas los reconozcan y les brinden un saludo.
El gesto consiste en tres bocinazos cortos, cada uno con un significado especial:
- El primero, en homenaje a los 649 caídos y a quienes fallecieron después
- El segundo, en reconocimiento a los veteranos
- El tercero, dedicado a sus familias
Visibilizar lo que muchas veces no se ve
Sánchez de la Puente explicó que la campaña surge ante la falta de reconocimiento cotidiano: “Podés estar sentado al lado de un veterano y no saberlo”, señaló en diálogo con Cadena 3.
Aunque existe un reconocimiento institucional, en la vida diaria muchos excombatientes pasan inadvertidos. La propuesta busca acercar a la sociedad con quienes vivieron el conflicto, generando un vínculo más directo.
El período comprendido entre el 2 de abril y el 14 de junio suele ser especialmente movilizante para quienes participaron de la guerra.
El impulsor de la campaña habló de una “montaña rusa” emocional, donde conviven el orgullo, la tristeza, la angustia y los recuerdos, y remarcó que históricamente hubo falta de acompañamiento social.
Una campaña que crece
La iniciativa ya comenzó a expandirse en distintos puntos del país, con la distribución de calcomanías que los veteranos pueden retirar presentando su documentación.
Según su creador, la respuesta de la sociedad viene siendo positiva y refleja una necesidad latente de expresar reconocimiento.
Más allá de su simpleza, la campaña busca dejar un mensaje claro: gestos pequeños pueden generar un impacto profundo y ayudar a saldar, al menos en parte, una deuda histórica con quienes fueron parte de la Guerra de Malvinas.
