Un informe de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria advierte sobre un escenario crítico en el sector, con desplome de ventas, exceso de stock y expectativas negativas para 2026
La industria textil argentina atraviesa uno de sus momentos más complejos de los últimos años. Según un informe de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria, el sector acumula dos años consecutivos de caída, con un fuerte impacto en el empleo, el cierre de empresas y un panorama que no muestra señales de recuperación en el corto plazo.
Entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025 se perdieron 28.924 puestos de trabajo registrados, lo que representa una caída del 13% en la plantilla laboral. En paralelo, cerraron 2.924 empresas en toda la cadena productiva, desde la fabricación hasta la comercialización.

Sectores más golpeados
Dentro del rubro, la crisis impacta con mayor fuerza en algunos segmentos específicos. La confección perdió más de 10 mil empleos (-9%), con caídas tanto en la producción industrial (-14%) como en el comercio (-6%).
Entre los rubros más afectados se destacan:
- Ropa interior y medias, con una caída del 21%
- Ropa de trabajo, con una baja del 18,5%
Además, el ajuste se tradujo en el cierre de 303 empresas industriales de confección y 1.644 locales de venta de indumentaria, reflejando el alcance de la crisis en toda la cadena.

Ventas en baja y consumo retraído
El inicio de 2026 confirmó que la tendencia negativa continúa. Durante el primer bimestre del año, las ventas promedio cayeron 8,4% interanual, y el 63% de las empresas reportó una disminución en su facturación.
Actualmente, 8 de cada 10 firmas señalan la falta de demanda como el principal problema, lo que mantiene paralizada a gran parte de la actividad.

El “efecto pinza”: costos en alza y stock acumulado
Uno de los factores que agrava la situación es el denominado “efecto pinza”. Por un lado, aumentan los costos; por el otro, cae el consumo.
- El 50% de las empresas tiene niveles de stock excesivos, el valor más alto en un año y medio
- La mitad de las firmas no pudo trasladar aumentos de costos a precios
- Un 43% solo logró trasladar menos de la mitad de esos incrementos
Este escenario genera un fuerte deterioro en la rentabilidad y complica la sostenibilidad de muchas empresas.
Estrés financiero y más ajuste
La crisis también impacta en la cadena de pagos. 8 de cada 10 empresas reportan estrés financiero, mientras que las compañías sin atrasos significativos cayeron del 40% al 21% en apenas dos meses.
Como consecuencia, se intensifican las medidas de ajuste:
- Los despidos representan el 21% de las acciones adoptadas
- Un 25% de las vacantes no se cubren tras renuncias

Expectativas negativas
De cara al resto del año, el panorama no mejora. El informe señala un aumento en las expectativas económicas calificadas como “malas” o “muy malas”, lo que anticipa un 2026 aún desafiante para el sector.
En este contexto, la industria textil continúa enfrentando una combinación de caída del consumo, aumento de costos y dificultades financieras, que mantiene en alerta a toda la cadena productiva.
