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Sancionaron a Central por el episodio de las muñecas: jugará dos partidos sin banderas


Tras el polémico hecho en el Gigante, el Ministerio de Seguridad de Santa Fe dispuso que el Canalla no podrá usar banderas, instrumentos ni pirotecnia durante dos fechas como local

El polémico episodio ocurrido en el estadio de Rosario Central durante el partido ante Banfield sigue generando repercusiones. Este viernes se confirmó una sanción oficial contra el club: deberá disputar dos encuentros como local sin banderas, sin instrumentos y sin elementos de animación en las tribunas.

La medida fue dispuesta por el Ministerio de Seguridad de Santa Fe luego de analizar imágenes del partido, en el que hinchas arrojaron muñecas inflables vestidas con la camiseta de Newell’s al campo de juego, una escena que provocó el repudio de distintos sectores y abrió un fuerte debate.

Sanción por reincidencia

Según explicó el coordinador de Seguridad en Eventos Masivos, Gustavo Velázquez, la decisión se tomó tras un análisis fílmico y fotográfico que determinó la responsabilidad del club en el hecho, considerado además como reincidente.

La sanción implica que en los próximos dos partidos en el Gigante de Arroyito no se permitirá el ingreso ni la utilización de banderas, bombos, tirantes ni otros elementos característicos del folclore futbolero.

Además, también quedó prohibido el uso de pirotecnia, tanto dentro como en las inmediaciones del estadio, una práctica habitual en la previa de los encuentros.

Un mensaje claro

Desde la cartera de Seguridad señalaron que la sanción no afecta la cantidad de público que podrá asistir, pero busca marcar un límite claro frente a este tipo de conductas.

El episodio generó una fuerte repercusión, especialmente en redes sociales, donde fue cuestionado como una forma de violencia simbólica que excede el folclore del fútbol.

Debate abierto

El caso vuelve a poner en discusión los límites de las expresiones en el fútbol argentino y la necesidad de erradicar prácticas que puedan resultar ofensivas o violentas, incluso en un contexto de rivalidad deportiva.

Mientras tanto, Central deberá asumir las consecuencias de un hecho que dejó de ser una simple anécdota y se convirtió en un antecedente en materia de sanciones en espectáculos deportivos.