Enrique Szewach analizó el contexto inflacionario actual y explicó por qué cuesta bajar del 2% mensual. También se refirió al fuerte aumento de la carne
Mientras los precios de los alimentos continúan presionando el bolsillo de los argentinos, el economista Enrique Szewach analizó el actual escenario inflacionario y advirtió que la Argentina arrastra desde hace más de una década un piso difícil de perforar.
En diálogo con Cadena 3 Rosario, el ex director del Banco Central de la República Argentina y del Ieral de la Fundación Mediterránea recordó que “desde el año 2012 la inflación argentina promedio es de 2% mensual”.
Según explicó, hubo momentos de fuerte aceleración, como 2018 y 2019, cuando el índice mensual llegó al orden del 4%, y también el final del gobierno anterior, cuando —según señaló— la inflación “se fue a cualquier número”.
Por qué cuesta bajar del 2%
Para Szewach, el principal problema es que la economía argentina todavía arrastra distorsiones de precios relativos que dificultan una desaceleración más marcada.
Entre los factores mencionó:
-
la actualización de tarifas de servicios públicos que habían quedado retrasadas
-
aumentos postergados durante el año electoral 2025
-
el cambio en el sistema de subsidios a las tarifas
“Esto es un problema de precios relativos. Pero a la gente no le importa si paga más caro los servicios o más cara la comida”, explicó.
Además, señaló que la economía está atravesada por un fenómeno de inercia inflacionaria, que hace que muchos precios se actualicen automáticamente.
“Cuando la inflación es 2%, casi todos nos acostumbramos a indexar al 2% o a la inflación pasada”, afirmó, al mencionar como ejemplo jubilaciones, tarifas y planes sociales.
El desafío del gobierno de Milei
El economista sostuvo que el gobierno de Javier Milei apuesta a reducir la inflación principalmente con política monetaria, aunque advirtió que romper ese piso será complejo.
“A mí me parece que ahora ya estamos embarcados en esta historia y que va a costar quebrar ese 2 y pico por ciento mensual”, señaló.
En ese sentido, explicó que una política monetaria demasiado restrictiva podría bajar la inflación, pero al costo de generar una caída más profunda de la actividad económica.
El factor carne
Szewach también se refirió al aumento del precio de la carne, que en Santa Fe Province fue uno de los productos que más subió durante febrero.
Según explicó, el fenómeno responde a factores estructurales del ciclo ganadero.
“Cuando mejoran los precios internacionales, los productores invierten reteniendo vacas, que son máquinas de producir terneros. Eso implica que haya menos animales para faena y, por lo tanto, menos carne en el mostrador”, explicó.
Qué puede pasar con la inflación
De cara a los próximos meses, el economista estimó que la inflación podría tener un techo cercano al 2,9% entre marzo y abril.
A partir de allí, proyectó que podría comenzar un proceso gradual de desaceleración desde mayo, lo que permitiría una leve recuperación del salario real si los aumentos salariales se mantienen vinculados a la inflación pasada.
