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Opinión: «Qué festeja el Gobierno (Capítulo II)»


Por Diego Añaños – CLG

Al igual que el cometa Halley (qué anacronismo!!!) la maravillosa puesta en escena del presidente en la apertura de las Sesiones Ordinarias del Congreso sigue sembrando su estela en el firmamento del debate político argentino. Corresponde o no corresponde que un primer mandatario se dirija con insultos a los empresarios locales o los legisladores de la oposición??? Fue una muestra de fuerza o simplemente se trató del acting de un animal que, acorralado, finge una bravura de la que adolesce??? Es Milei un matón, un abusivo, y se aprovecha de su situación de poder contingente para descansar a los opositores o es un cagón que saca ventaja de que nadie puede responderle porque es el único que tiene el micrófono abierto??? Honestamente, les soy sincero, ese debate me importa un pito. Así nomás, me importa un pito. Preferiría que hoy estuviéramos hablando de la verdad o la falsedad de las afirmaciones del presidente. Lo que dijo se acerca o se aleja peligrosamente a la realidad??? Soy consciente de que, como sucede con cualquier gobierno, a la masa aplaudidora y seca-nucas de los fanáticos seguidores termocéfalos poco va a importarle. Es así, pocos se toman el trabajo de poner en cuestión cualquier aseveración que confirma sus prejuicios. Pero revisemos algunas cuestiones.

Pese a los datos optimistas con respecto al desempeño de la economía argentina, todos los indicadores muestran lo contrario. La recaudación impositiva de febrero cayó un 9,7% en términos reales en el mes de febrero, y acumula un 8,7% en el primer bimestre de 2026. La debacle se inició en agosto del año pasado, por lo que es la séptima caída consecutiva que registra el indicador. Evidentemente, la merma de la actividad económica en la mayor parte de los sectores que más aportan al erario público está impactando negativamente en las arcas del estado. Paradójicamente, el sector que más crece, el de la intermediación financiera, paga tributos bajísimos en relación a los demás sectores de la economía. Es altamente probable que esto complique los planes del gobierno de sostener el superávit fiscal, por lo que no sería raro que el ajuste deba profundizarse. Paralelamente, la caída de la recaudación federal impacta negativamente en la coparticipación de las provincias, que ya muestran su preocupación ya que sólo en el primer bimestre de este año llevan perdidos un billón de pesos. Ah, un dato más: apenas entre en vigencia la Reforma Laboral, se agregará un costo fiscal adicional a las golpeadas arcas que maneja Luis Caputo, a raíz de los fondos que dejarán de recaudarse, por medidas como el nuevo Fondo de Asistencia Laboral (FAL). Se viene el ajuste, sobre el ajuste, sobre el ajuste.

Por lo cual, sería bueno que los docentes universitarios, los jubilados y los discapacitados se armen de paciencia y sigan esperando que Milei se digne a escucharlos. Ah, eso sí, para los que tenías la suerte de pagar bienes personales, los beneficios están asegurados, porque la alícuota bajó. Si tenías empleados en negro, se terminaron las penalidades porque se terminó la industria del juicio. También si vendías armas en el mercado paralelo, vendías drogas o evadiste impuestos, nadie te va a estigmatizar, porque la Ley de Inocencia Fiscal, cual agua bendita, te libra de todo pecado. Lo mismo con los autos de lujo. Si andabas averiguando para comprarte un Ford Mustang Dark Horse de U$S 97.000, ahora lo vas a poder pagar U$S 75.000. Si la idea era una Bronco de U$S100.000, la bicoca es aún mayor, te la podés llevar por U$S74.000. Un DS7 E-Tense (una división de lujo de Citroen), que hasta hace poco costaba U$S90.000, ahora está regalado en U$S72.000. Incluso Ford está rematando la línea F-150. Pagando entre U$S80.000 y U$S105.000 dependiendo del modelo, te la llevan a la puerta de tu casa envuelta en papel de regalo. Es así, viejo, en Argentina no vive bien el que no quiere.

Para ir cerrando. Dos cuestiones a seguir de cerca. La semana pasada dábamos cuenta del fuerte aumento de la morosidad en el sistema financiero argentino. Según el último trabajo de Tejido Urbano, que utiliza como base la Encuesta Permanente de Hogares, está creciendo sostenidamente el número de inquilinos que, al no poder hacer frente a sus obligaciones, acuden a sus ahorros o al endeudamiento para cubrir la brecha de ingresos. Esta circunstancia, sitúa a las familias que alquilan en una situación de extrema vulnerabilidad ante eventuales shocks económicos, a la vez que reduce su capacidad de proyectar hacia el futuro. Finalmente, el caso Fate, lejos de tratarse de un hecho aislado como pretenden instalar desde el gobierno, es sólo uno más en medio de la profunda crisis industrial que atraviesa la Argentina. En esta semana se produjo el cierre del frigorífico Ganadera San Roque, de la localidad de Morón, y quedaron en la calle más de 100 trabajadores. Peabody y Electra del sector de los electrodomésticos, por su parte, solicitaron la apertura del concurso preventivo, como consecuencia de la pérdida de competitividad fruto de la apertura de las importaciones. También la curtiembre Sandesa, ubicada en la localidad de Esperanza de nuestra provincia, y propiedad de la familia de Marcos Galperín, se encuentra actualmente atravesando un procedimiento preventivo de crisis. Pensemos que es una empresa de 80 años, que atravesó (al igual que Fate), las peores crisis del país.

Ah, antes de irnos, las dos del estribo. Un reciente informe del Congreso de los EEUU advierte que si la Argentina no reúne las divisas necesarias para cumplir puntualmente con sus compromisos de deuda, el apoyo de la Casa Blanca y el FMI ingresará en un cono de incertidumbre, lo que encendió todas las lunes de alarma en el equipo económico. Finalmente, se conoció esta semana que el BID junto a un grupo de bancos estadounidenses (que incluye al City, Morgan Stanley, JP Morgan, Barclay’s, Bank of America y Wells Fargo), ubicaron a la Argentina como una de las economías emergentes más vulnerables del planeta en términos financieros. Si, aunque parezca una burla del destino, la misma economía que maneja Luis Caputo, el Messi de las finanzas. En fin, la misma pregunta de la semana pasada sigue vigente: qué festeja el gobierno???