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Industriales santafesinos advierten una fuerte crisis: “Cerraron 300 industrias y hay 8.000 empleos menos”


Desde la Federación Industrial señalaron que la producción manufacturera cayó casi 10% en el último año y que más de dos tercios de las ramas redujeron su actividad

La situación de la industria santafesina atraviesa uno de sus momentos más delicados. Según datos difundidos por la Federación Industrial de Santa Fe junto a la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came), la producción manufacturera provincial cayó 9,8% en el último año y el 68% de las ramas industriales redujo su nivel de actividad.

El informe también señala que entre diciembre de 2023 y fines de 2025 cerraron 300 industrias en la provincia y se perdieron alrededor de 8.000 puestos de trabajo en el sector.

Walter Andreozzi, secretario de la Federación Industrial, fue contundente al describir el escenario: “El comerciante, en general, está perdiendo poder adquisitivo. Cerraron 300 industrias y hay 8.000 empleados industriales menos, lo cual afecta directamente su actividad”.

Para el dirigente, la distinción entre industria y comercio dentro del entramado pyme es artificial, ya que ambos dependen del mismo circuito económico y del consumo interno. “La dicotomía no existe: cuando cae la industria, cae el comercio”, sintetizó en declaraciones a Cadena 3 Rosario.

Cruce con el discurso oficial

En contraposición, la senadora Patricia Bullrich defendió las políticas nacionales durante su reciente visita a Rosario. Sostuvo que la tasa de desempleo bajó del 6,9% al 6,6% y afirmó que el Gobierno impulsa reformas que brindarán mayor previsibilidad para las empresas, especialmente en materia judicial.

Sin embargo, desde el sector industrial santafesino advierten que la realidad productiva no refleja esa mejora. “Estamos transitando bajo un escenario donde las políticas del gobierno parecen ir en contra de la actividad industrial”, afirmó Andreozzi.

Apertura y falta de contención

Otro referente del sector, Sergio Hernández, cuestionó la estrategia económica y planteó la necesidad de un modelo que contemple el desarrollo industrial. “¿Hay un país con más de 40 millones de habitantes que pueda proyectarse sin una base industrial sólida?”, se preguntó.

Andreozzi, por su parte, reconoció que el sector viene realizando esfuerzos de modernización y capacitación, pero advirtió que la apertura comercial sin herramientas de acompañamiento pone en riesgo la sustentabilidad del entramado productivo. “La industria no ha dejado de tecnificarse, pero el modelo actual de apertura indiscriminada sin apoyo a los sectores productivos es insostenible”, sostuvo.

Con fábricas cerradas, miles de empleos menos y una caída generalizada en la producción, el panorama en Santa Fe refleja la tensión entre el diagnóstico oficial y la realidad que describen las entidades empresarias. El desafío, coinciden desde el sector, será encontrar medidas que permitan frenar la pérdida de capacidad industrial antes de que el impacto sea aún mayor.