Central volvió a festejar en el Coloso y su entrenador lo vivió con intensidad. Tras el triunfo en el clásico, Jorge Almirón dejó una frase que resume el impacto del resultado: “Creo que este partido es un antes y un después”.
El DT canalla, que dirigió su primer clásico rosarino, valoró la magnitud del encuentro y el carácter de su equipo: “Estoy muy contento por el resultado. Sé lo que es este clásico, por eso lo disfrutamos mucho. Fue un partido inteligente y parejo. Estuvimos concentrados y aprovechamos las que tuvimos”.
Almirón remarcó la dificultad del escenario: “Newell’s de local es muy complicado. Esto nos da un respiro enorme y nos deja muy contentos junto con la gente. Disfruto este momento, pero hay que seguir”.
Di María, entre la jerarquía y el esfuerzo
Uno de los focos estuvo puesto en Ángel Di María, autor del gol y figura otra vez en el clásico. El entrenador reveló que el rosarino no estaba en plenitud física.
“Tenía una molestia, ayer le volvió a molestar. Le preguntamos cómo estaba y nos dijo que bien, pero en realidad no lo estaba. Si era otro partido, no jugaba”, confesó.
La decisión terminó siendo determinante: Di María marcó y luego dejó la cancha con una dolencia, en otra actuación clave ante el rival de toda la vida.
Jerarquía y respuestas en el momento justo
El DT también destacó el trabajo colectivo y la competencia interna. Sobre Enzo Copetti señaló que “vive del gol” y que la puja con Alejo Véliz potencia al equipo. Además, valoró la tarea de Franco Ibarra: “Transmite mucho desde su posición. Es muy regular y marca la diferencia en la mitad de cancha. Cada vez juega mejor”.
En el análisis del juego, Almirón explicó que el trámite fue equilibrado en la primera parte y que en el complemento su equipo supo manejar los tiempos: “En el segundo tiempo aprovechamos los espacios. Hicimos un muy buen partido y justificamos el resultado. Los que entraron lo hicieron muy bien”.
También tuvo palabras para Frank Kudelka: “Es un muy buen entrenador y agarró en un momento difícil. Le deseo lo mejor”.
Con la victoria, Central no solo extendió su dominio en el clásico, sino que ganó confianza en la tabla. Y, como dijo su entrenador, puede que este triunfo marque un punto de inflexión en la temporada auriazul.
