En el marco de una profunda crisis financiera que atraviesa la empresa, la medida afecta a empleados de las plantas de General Pico, Trenel y Arata
El Frigorífico Pico, histórico emblema de la industria cárnica argentina y vinculado al origen de la marca Paty, despidió a 194 trabajadores en sus plantas de General Pico, Trenel y Arata, en el marco de una profunda crisis financiera que atraviesa la empresa. La firma, propiedad del empresario Ernesto “Tito” Lowenstein, acumula una deuda superior a los 30 mil millones de pesos.
Según informaron medios pampeanos, los despidos alcanzaron a 156 empleados en la planta de General Pico, unos 30 en Trenel y 8 en Arata. Las desvinculaciones se concretaron mediante telegramas enviados a los domicilios de los trabajadores, lo que profundizó el malestar y la incertidumbre entre las familias afectadas.
A fines de enero, la empresa ya había suspendido a 450 empleados, anticipando un escenario crítico. Actualmente, la actividad del frigorífico se encuentra prácticamente paralizada: pasó de faenar alrededor de 600 vacunos diarios a apenas 50 cabezas, un nivel que refleja el colapso operativo.
En los telegramas de despido, a los que accedieron medios nacionales, la empresa argumentó que la medida se debe a “un contexto mayor de crisis de la industria frigorífica”, con una “marcada y ya insostenible disminución de trabajo” producto de la caída en los volúmenes de venta, lo que derivó en la paralización de las operaciones.
Sin embargo, los trabajadores denunciaron una absoluta falta de transparencia respecto de las condiciones de salida. “Nadie nos dice si van a indemnizar o si nos van a pagar. Hablan de un procedimiento preventivo de crisis, pero el gremio no lo homologó y venció el 31 de enero”, expresó uno de los empleados despedidos. El reclamo apunta tanto a la pérdida del empleo como a la incertidumbre sobre el cobro de salarios e indemnizaciones.
Desde la empresa justificaron la situación por un “cúmulo de factores”, entre ellos la caída del convenio de exportación con China, el retiro de subsidios energéticos y la devaluación de diciembre de 2023. A ese escenario se suma el deterioro general del sector: según datos del Indec, las exportaciones cárnicas argentinas cayeron un 7,3% en volumen durante 2025.
Una crisis que se repite en la región
El caso del Frigorífico Pico se inscribe en un contexto más amplio de crisis en la industria de la carne. En noviembre del año pasado, trabajadores del frigorífico Euro, en Villa Gobernador Gálvez, tomaron la planta para reclamar por salarios adeudados y despidos, con apoyo del Sindicato de la Carne.
En esa empresa, la crisis se arrastra desde principios de 2025, con despidos encubiertos bajo “retiros voluntarios forzados”. De los 450 trabajadores que tenía en 2024, solo quedaban 150 a fines del año pasado, muy lejos de los más de 800 operarios que llegaron a trabajar en doble turno a mediados de los 2000.
La combinación de caída del consumo interno, apertura de importaciones, pérdida de mercados externos y ajustes en costos productivos vuelve a golpear de lleno a un sector históricamente estratégico, con consecuencias directas sobre el empleo y el entramado social de las economías regionales.
