Tras el desplante de los gobernadores al triunvirato cegetista, la regional rosarina habla de “diálogo en cero” con la gestión de Pullaro y define los próximos pasos frente al avance del proyecto del Gobierno nacional
El malestar sindical por la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei sigue en ascenso y en Rosario empieza a tomar forma organizativa. La CGT Rosario convocó para este lunes a una reunión de gremios en la sede del Sindicato de Luz y Fuerza, donde se analizarán acciones y posicionamientos frente a un escenario que describen como de máxima tensión política y sindical.
La convocatoria llega luego de que varios gobernadores, entre ellos Maximiliano Pullaro, evitaran reunirse con el triunvirato nacional de la CGT, un gesto que en el sindicalismo local fue leído como una señal clara de alineamiento con el proyecto oficial. “El diálogo está directamente en cero”, reconocen desde la central obrera rosarina, donde aseguran que el clima interno es de fuerte enojo.
La reunión en Luz y Fuerza servirá para ordenar la estrategia local y, en principio, alinear a la regional con lo que defina la conducción nacional de la CGT. Si bien por ahora no está prevista una movilización inmediata en Rosario, sí se anticipa un endurecimiento del discurso y la posibilidad de nuevas protestas en el corto plazo.
Desde el entorno del gobernador Pullaro admiten que no hay instancias formales de diálogo con la CGT y sostienen que Santa Fe acompaña “en términos generales” la reforma laboral, aunque con reparos vinculados al impacto en las pymes. Ese argumento no convence a los gremios, que advierten que no hay un solo sector del empleo privado sin conflictos ni alertas.
En paralelo, la central rosarina observa con atención la irrupción del Frente de Sindicatos Unidos, un espacio más combativo que reúne a gremios dentro y fuera de la CGT. Lejos de generar rupturas, la iniciativa es vista como un aporte en un contexto de resistencia creciente al proyecto oficial, al que califican como “un paquete antiderechos”.
A nivel nacional, la CGT ratificó la movilización prevista para el miércoles 11 de febrero, cuando el Senado trate la reforma laboral, aunque el paro general sigue en evaluación. En Rosario, todas las miradas estarán puestas en la reunión de este lunes en Luz y Fuerza, donde el movimiento obrero local empezará a definir cómo plantarse ante una reforma que consideran regresiva y con impacto directo sobre el empleo en Santa Fe.
