Por Diego Añaños - CLG
Por Diego Añaños – CLG
Podemos citar a personajes tan disímiles como Pitágoras, Machiavelo (muerto recientemente según el presidente), Nietszche o Borges. La idea, más allá de las sofisticaciones argumentales o los devaneos filosóficos, es relativamente simple: por alguna razón u otra las cosas tienden a repetirse. No se trata necesariamente de la reiteración de una copia perfecta, idéntica, pero si de una tendencia recurrente a la repetición de ciertas situaciones. Conservando siempre el ánimo de la prudencia, pero sin sacrificar por eso la profundidad del análisis, podemos sugerir que la política Argentina muestra una secuencia en loop de larga data, que la conduce cíclicamente a replicar modelos de restauración conservadora. Esto es algo que se acentuó particularmente a partir de la dictadura del 76´, pero que sin embargo es rastreable más atrás en la Historia. Cada gobierno, por su parte, reproduce sus propios bucles históricos, y el de Javier Milei no parece ser la excepción. El año 2024 se cerró en la cresta de la ola, y a comienzos de 2025 se destapó el escándalo Libra. Algo parecido a fines del año pasado, con un triunfo arrasador en las legislativas, y aparece el affaire Lavagna. Ambos tiros en los pies. Evidentemente el León prefiere las aguas turbulentas de los escándalos a la calma chicha de la rutina.
No quedan dudas de que lo que sucedió es extremadamente grave. El cambio metodológico para la medición de la inflación se venía trabajando con los técnicos del FMI, ya que se había establecido como condición para el sostenimiento del programa con el organismo. También se había realizado el anuncio oficial de la puesta en marcha de las modificaciones un par de semanas atrás. Sin embargo, y repentinamente, se decide no ponerlo en marcha y se despide al director del INDEC. Si, se lo despide, porque nadie cree seriamente que fue una renuncia voluntaria. Las especulaciones con respecto a las razones que motorizaron la decisión del gobierno están a la orden del día. Algunas tienen algún sentido, otras son abiertamente falaces, y otras directamente delirantes. Que el índice iba a dar más arriba, que el índice iba a dar más abajo, que se quitaba credibilidad al proceso de desinflación en marcha, etc. En fin, de todo, como en botica. Pero lo verdaderamente relevante lo planteó un invitado del programa Una vuelta más, conducido por Diego Sehinkman (lamentablemente no pude retener el nombre). Lo que sostuvo es inapelable: no importan las razones, lo importante es que no se puede hacer lo que se hizo, punto. Creo que dio en el clavo
Y si bien lo que sucedió, fue grave, las respuestas fueron aún peores. El ministro de Economía aseguró que no era prudente cambiar la metodología justo ahora, hasta que el proceso de desinflación se consolide. Sinceramente es difícil entender lo que quiso decir Caputo. Desde el mes de mayo del año pasado la inflación no ha parado de crecer, por lo que una de dos: o todavía no revisó la serie de datos completa de 2025, o da por sentado que somos todos ignorantes. Manuel Adorni, por su parte, afirmó que Marco Lavagna tenía la idea de presentar la nueva metodología en enero, y desde el gobierno no estaban de acuerdo. Es realmente extraño, porque hasta hace una semana los medios manejaban la información de la puesta en marcha de los cambios, y absolutamente nadie, y nadie es nadie (ningún ministro, funcionario, legislador o dirigente del oficialismo), salió a negarlo. Es decir, se trató evidentemente de una decisión tomada a último momento y sin ningún tipo de planificación. Ni hablar de las respuestas de los twiteros de las Fuerzas del Cielo que, después de más de dos años de gobierno, descubrieron que Lavagna no sólo no era libertario, sino que además era un hombre de Sergio Massa. Unos genios, no sirven ni para ir a espiar.
Evidentemente el gobierno asume que está en estado de gracia. La luna de miel entre la mayoría de los argentinos y Javier Milei ya lleva dos años y parece que continúa. Más allá de que algunos periodistas ensayan algunas críticas desde los medios de comunicación hegemónicos, nada parece romper la vitrina de cristal que le permite al gobierno hacer casi cualquier cosa, decir casi cualquier cosa, y salir indemne. Sin embargo, desde los mercados la respuesta estuvo muy lejos de ser positiva. El Merval tuvo una fuerte caída, la mayor en tres semanas, los ADRs argentinos se hundieron hasta un 6%, y el Riego País retomó la senda alcista y se ubicó nuevamente por encima de los 500 puntos. Evidentemente estos volantazos desesperados no son bien recibidos en el ecosistema financiero (local y global), y esto se traduce en un aumento de la prima de riesgo de cualquier papel con olor a Argentina.
Para ir cerrando, y last but no least. Resta aún conocer la posición oficial del FMI con respecto lo ocurrido en las últimas horas, ya que todavía no se ha expresado públicamente. Desde el organismo se venía trabajando junto a los funcionarios técnicos del INDEC para introducir los cambios necesarios para ajustar la medición de la inflación, ya que esta variable tiene una incidencia directa sobre los valores de otras variables claves de la economía (pobreza, jubilaciones, salarios reales, tipo de cambio real, actualizaciones por CER, medición del PBI, etc). En el punto 35 de la página 22 del staff report del 1° de agosto del año pasado, se expresa: “Se espera que el organismo estadístico (Indec) publique hacia fines de 2025 el Índice de Precios al Consumidor (IPC) actualizado, basado en la encuesta de gasto de los hogares 2017-2018, con el objetivo de reflejar mejor los cambios estructurales en los patrones de costos y mejorar la calidad de los datos”. Ahora la actualización está suspendida por tiempo indeterminado. Un detalle no menor para tener en cuenta: en los próximos días llega a Buenos Aires una misión del Fondo para avanzar en la segunda revisión del acuerdo celebrado con la Argentina por U$S20.000 millones. Si, justo ahora. Será un buen test para evaluar la muñeca del equipo económico para gestionar la situación y el peso de la influencia del apoyo por parte de Donald Trump en las decisiones del organismo.
