El presidente de Came analizó el crítico momento del comercio y la industria, con especial foco en Rosario y la región. Alertó por cierres de locales, competencia externa y ausencia de políticas de acompañamiento
El presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came), Ricardo Diab, trazó un panorama preocupante sobre la situación del comercio y la industria a nivel nacional, y advirtió que Rosario y la región no son ajenas a un escenario marcado por la caída del consumo, los altos costos de funcionamiento y una rentabilidad cada vez más reducida.
En diálogo con LT3, Diab fue contundente: “La falta de consumo genera esta situación: negocios sin ventas, altos costos y baja rentabilidad”. Según explicó, esta combinación está llevando a miles de comercios a una situación límite, con dificultades para sostener estructuras, empleo y actividad.
En la ciudad de Rosario, la crisis ya se manifiesta en el cierre de locales comerciales, una tendencia que, de acuerdo al titular de Came, podría profundizarse en los próximos meses si no hay cambios en el rumbo económico. Si bien reconoció que Santa Fe es una provincia con multiplicidad productiva y cierto margen de resistencia, aclaró que el impacto de la recesión es generalizado.
Uno de los sectores más golpeados es el textil y de indumentaria, que además de la retracción del consumo enfrenta una fuerte competencia de plataformas digitales internacionales, principalmente de origen chino. Esta situación, sostuvo Diab, se da en un contexto de apertura económica que deja en desventaja a la producción y al comercio local.
En ese marco, el dirigente empresario cuestionó las recientes declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre el precio de la ropa en Argentina. “Que el propio ministro de Economía diga que no compra ropa en Argentina, en lugar de tomar medidas para tratar de solventar, mejorar o acompañar al sector textil, dice mucho, no sólo de lo que está pasando, sino de lo que puede venir”, advirtió.
Para Diab, la ausencia de políticas activas que impulsen el consumo interno y acompañen a las pymes pone en riesgo a miles de puestos de trabajo y a la estructura comercial de ciudades como Rosario, donde el entramado de pequeños y medianos negocios cumple un rol central en la economía y la vida cotidiana.
Finalmente, llamó a atender con urgencia la situación del sector: sin recuperación del poder adquisitivo y sin medidas que alivien costos y promuevan ventas, el deterioro del comercio y la industria seguirá profundizándose, con consecuencias directas sobre el empleo y la actividad regional.
